Me dice Maxi: "Hay que llevar unos 'Vapius' (en el idioma Locu-Ciber- Kiosco "Aromatizadores") a la vuelta de la carcel de Caseros. La mina que ofertó está en la casa de 9,30 a 10, asi que tenes que ir con la fresca, jaja". Con la fresca, para cualquier mortal, seria ir a las 7 u 8 de la mañana a mas tardar, pero para una persona como yo, un ente absolutamente noctámbulo y desvelado, es mas que temprano.
Hago ese esfuerzo inhumano y a las 9,35 estoy tocando el timbre de un duplex bastante lindo para el barrio en el que se encuentra. Toco una, dos, tres veces y nada. El portero eléctrico tiene cámara, asi que trato de no putear a nadie ni hacer ninguna huevada por miedo a ser visto desde el otro lado. Del lado de adentro hay una Ford EcoSport negra nuevita, protegida por rejas también negras y un techito de madera muy pintoresco. Mi contemplación es en el mas absoluto de los silencios, no hay indicios de que alguien vaya a abrirme, entonces lo llamo a Maxi para ver que onda. "Ahora la llamo a la mina", me dice. "A ver espera, aca hay un mail de ella... nooo, mira que pelotuda, me mando un mail a la 1 de la mañana diciendo que el portero no anda, que entres al garage y golpees la puerta... mira si voy a revisar los mails a la 1 de la mañana, dejame de joder!!".
A todo esto ya eran las 9,45 y yo, ingenuamente, seguia preocupado por el horario pensando que quedaban solo 15 minutos para entregar el producto y quizas la señora se tenia que ir a trabajar. Golpeo la puerta de madera una, dos, tres veces. Ladra un perro, solo eso. Al ratito sale una mujer de menos de treinta años y con acento paraguayo y me pregunta que deseo. "Vengo a entregar unos aromatizadores que compraron ayer por mercadolibre", le explico y de fondo se ve un jardin con pileta. La mucama de la señora importante de barrio pobre se va a explicarle lo que ya sabe y al ratito vuelve con la reseña clara. "Dice que ahora no te puede atender pero que me des las cosas a mi".
A esta altura ya tengo las pelotas por el piso. Hace mas de 15 minutos que estoy tratando de que me abran la puerta (o al menos que me contesten), de entregar un pedido que es toco y me voy y por el que encima la señora muy importante de barrio pobre nos pidio que le llevemos 'la cantidad de fragancias que mas puedas asi elijo cual es de mi agrado', lo que representa que la mochila me pese una tonelada ya que tiene 9 aerosoles y 2 equipos con blister de pilas.
Le paso los aerosoles a la mucama y me quedo sentado en un escalon del garage, pegadito a la EcoSport, mirando a una especie de fuente luminosa donde hay una figura de una virgen y mas abajo un pastor con los brazos abiertos, mirándola con devoción. Mientras observo esa imagen extraña y sin mucho sentido, me pregunto para que mierda me hacen ir en una franja horaria tan reducida si me va a atender la empleada de mi clienta; si tenes tanto miedo a que te roben y no dejas pasar a tu chalet a la persona que te trae el pedido, por que no moves vos el upite y lo pasas a buscar por mi local; o si estas durmiendo porque te sentis mal y no podes bajar a atender un servicio que vos misma pediste al menos decile a la mucama que se disculpe por vos... y mientras me subia la temperatura suena el celular. Es Maxi desde el C.L.K. "¿Y Mone, te atendieron? recien la llame a la mina y estaba dormidisima, ja"... "see, ya me imagino, aca me estan atendiendo" le digo mientras la chica vuelve a asomar la cabeza por la puerta y me dice que ya esta, que ya eligio la señora. Agarro los aromatizadores, se los doy a la mucama, me pagan y me voy lo mas rápido que puedo de ahi.
Señora de Parque Patricios con aire y conducta de oligarca, sepa que es usted muy grasa.
martes, 24 de febrero de 2009
lunes, 23 de febrero de 2009
No se tuuuu ...
Una señora entra al locu-ciber-kiosco con la intencion de comprar un aromatizador. Mientras observa los modelos y Monegasco le explica la diferencia entre el equipo analogico y el digital, va espiando las distintas fragancias. "¿Tenes de vainilla, no?", pregunta con gesto preocupado. "Si, claro, tenes mas de 20 aromas para elegir", contesta Mone. "Ah, que bueno, porque yo en mi casa tengo todo de vainilla, todo todo con aroma a vainilla"... dice, con cara de enamorada.
Nuestro fiel empleado, ya esperando la escena bizarra de cada sábado, dice la frase que sabe que va a desencadenar una respuesta insólita: "Ah pero sos fanatica de la vainilla entonces"... "No, yo no - dice ella cada vez mas enamorada- es que lei en una revista que Luis Miguel es fanático de los aromas a vainilla, entonces yo en casa tengo todo con esa fragancia"... en fin...
Nuestro fiel empleado, ya esperando la escena bizarra de cada sábado, dice la frase que sabe que va a desencadenar una respuesta insólita: "Ah pero sos fanatica de la vainilla entonces"... "No, yo no - dice ella cada vez mas enamorada- es que lei en una revista que Luis Miguel es fanático de los aromas a vainilla, entonces yo en casa tengo todo con esa fragancia"... en fin...
sábado, 6 de diciembre de 2008
Conductas insoportables de la clientela
En esta emisión les brindo la primera parte de un pequeño decálogo de conductas molestas de nuestros queridos clientes. Si alguno se siente identificado, hable ahora o calle forever and ever!
-Los que paran el auto en el semáforo solo para bajar a comprar cigarrillos.
Aparecen con la cara desencajada, casi a los gritos pidiendo un Marlboro Box como si de vida o muerte se tratara. Si no los atendes en un segundo empiezan a protestar o a mirar hacia el tránsito, impacientes, y cambiando la vista hacia vos, nerviosos como si tuviesen una granada sin seguro en el bolsillo. Lo peor es que soy yo el que se tiene que apurar, este atendiendo a otra gente o no. "Dale negrito, que me corta el semáforo y me llevan puesto el auto". (de mas esta decir que a estos los atiendo mas lento que al resto)
-El que se cree que sos su secretario.
Este tipo de cliente te llama por tooooodo lo que se le ocurra. Si quiere una Coca, levanta la manito y te la pide cual mozo de La Continental (y si no se la llevas sos el hdp mas grande del mundo y atendes como el ort...). Si no puede entrar al mail, por mas que haya un cartel gigante en letras rojas que dice "desbloquee la tecla de mayusculas" te llama en estado casi de angustia, y cuando te acercas y presionas la bendita tecla 'bloq mayusc' y entras al toque a la casilla, te dicen con desinterés "ah, eso era"...
-Los que no entienden que eso amarillo que hay al lado de la puerta de entrada/salida no es otra cosa mas que un tacho de basura enorme (donde tienen que tirar sus desperdicios, idiotas!).
El caso emblema de este comportamiento es una señora muy rubia, muy arreglada, que estudia vaya a saber que cosa en una sede universitaria que esta frente el local y hace poco, mientras le sacaba unas fotocopias, se comio dos (2) Vauquitas (de exhuberante dulce de leche y azúcar pero light eh, ojo con los kilitos que viene el verano...) y dejo las dos cajitas y el celofan que las contiene arriba del mostrador. De mas esta decir que le sugerí amablemente que tire su desperdicio en el lugar correspondiente.
-Los que pasan a hablar por telefono con un billete de dos pesos y gastan 25 centavos con el unico fin de que les des el cambio a pesar de que hay dos carteles gigantes que avisan que no hay monedas.
Gente del mundo, es mucho mas sensato (y seguramente mas efectivo) que directamente pidan cambio o compren algo para conseguir el bendito pasaje. Tan es asi que a los que gastan el minimo y tienen 2 manguitos directamente ni se les cobra, hoy por hoy son mas caras las monedas que un llamadito.
-Los nenitos, en sus diversos tamaños y conductas.
Están los que entran corriendo al local, como si de la velocidad de su carrera se definiera si van a tener máquina disponible. O los chiquitos que tocan toooodo lo que pueden, se meten en cabinas y hacen llamados (porque tengo tanta suerte que aprientan todos los botones y se comunican con alguien!!) o lloran a mas no poder. Eso sí, todo ante la atenta mirada de sus madres y/o padres.
También están los ya creciditos, que viven en la nube flogger y se lo pasan mirando al espejo que esta frente al mostrador y peinándose (conducta casi exclusiva de los varones ) y se saludan y se hablan como si fueran seres de suma importancia para la humanidad por el hecho de tener su flog...
-Los que paran el auto en el semáforo solo para bajar a comprar cigarrillos.
Aparecen con la cara desencajada, casi a los gritos pidiendo un Marlboro Box como si de vida o muerte se tratara. Si no los atendes en un segundo empiezan a protestar o a mirar hacia el tránsito, impacientes, y cambiando la vista hacia vos, nerviosos como si tuviesen una granada sin seguro en el bolsillo. Lo peor es que soy yo el que se tiene que apurar, este atendiendo a otra gente o no. "Dale negrito, que me corta el semáforo y me llevan puesto el auto". (de mas esta decir que a estos los atiendo mas lento que al resto)
-El que se cree que sos su secretario.
Este tipo de cliente te llama por tooooodo lo que se le ocurra. Si quiere una Coca, levanta la manito y te la pide cual mozo de La Continental (y si no se la llevas sos el hdp mas grande del mundo y atendes como el ort...). Si no puede entrar al mail, por mas que haya un cartel gigante en letras rojas que dice "desbloquee la tecla de mayusculas" te llama en estado casi de angustia, y cuando te acercas y presionas la bendita tecla 'bloq mayusc' y entras al toque a la casilla, te dicen con desinterés "ah, eso era"...
-Los que no entienden que eso amarillo que hay al lado de la puerta de entrada/salida no es otra cosa mas que un tacho de basura enorme (donde tienen que tirar sus desperdicios, idiotas!).
El caso emblema de este comportamiento es una señora muy rubia, muy arreglada, que estudia vaya a saber que cosa en una sede universitaria que esta frente el local y hace poco, mientras le sacaba unas fotocopias, se comio dos (2) Vauquitas (de exhuberante dulce de leche y azúcar pero light eh, ojo con los kilitos que viene el verano...) y dejo las dos cajitas y el celofan que las contiene arriba del mostrador. De mas esta decir que le sugerí amablemente que tire su desperdicio en el lugar correspondiente.
-Los que pasan a hablar por telefono con un billete de dos pesos y gastan 25 centavos con el unico fin de que les des el cambio a pesar de que hay dos carteles gigantes que avisan que no hay monedas.
Gente del mundo, es mucho mas sensato (y seguramente mas efectivo) que directamente pidan cambio o compren algo para conseguir el bendito pasaje. Tan es asi que a los que gastan el minimo y tienen 2 manguitos directamente ni se les cobra, hoy por hoy son mas caras las monedas que un llamadito.
-Los nenitos, en sus diversos tamaños y conductas.
Están los que entran corriendo al local, como si de la velocidad de su carrera se definiera si van a tener máquina disponible. O los chiquitos que tocan toooodo lo que pueden, se meten en cabinas y hacen llamados (porque tengo tanta suerte que aprientan todos los botones y se comunican con alguien!!) o lloran a mas no poder. Eso sí, todo ante la atenta mirada de sus madres y/o padres.
También están los ya creciditos, que viven en la nube flogger y se lo pasan mirando al espejo que esta frente al mostrador y peinándose (conducta casi exclusiva de los varones ) y se saludan y se hablan como si fueran seres de suma importancia para la humanidad por el hecho de tener su flog...
jueves, 4 de diciembre de 2008
El último romántico del cambio...
Entra un hombre de unos 37, 38 años. Alto, algo despeinado, con un saco marrón gastado y arrugado, pinta de nostálgico de café. Levanta la mirada, entrecierra los ojos y pide un Philip Box. Cuando esta pagando saca un billete de 5 pesos y Monegasco, harto de dar monedas y quedarse sin cambio le pide redondear el número (ese atado sale $ 3,90). "No tendrás 4 pesos o 10 al menos, porque no tengo monedas..." le dice el fiel empleado del Ciber-Locu-Kiosco. El hombre se toca el pecho, mete la mano adentro del saco y, asintiendo con la cabeza, saca dos billetes de 2 pesos. "Si, aca están, yo sabía que tenía billetes de 2 pesos en algún lugar cercano al corazón"...
lunes, 1 de diciembre de 2008
Sin querer queriendo
Fue sin querer. Eran las diez y yo estaba encerrado en el local desde las 2 de la tarde y con ganas de irme. Para colmo había venido El Negro, amigo de años, y daba para cerrar y quedarse charlando un rato, olvidarse del opio interminable que había sido ese martes.
Cuando ya estaba ordenando todo y pidiéndole amablemente que se retiraran a los dos colgados que aún permanecian en las pc fue que sucedio: de pronto entraron dos personas a comprar pavadas del kiosko, a su vez otro tocando el timbre para que lo atienda por la ventanita y uno mas que pretendia hablar por telefono. "¡Tienen que venir todos a última hora, me quiero ir de una vez!", dije en voz alta y con una dicción perfecta como pocas veces tuve en mi vida. La señora que estaba enfrente mío me miró fijo. Yo la mire, corrí la mirada como si no hubiera pasado nada, atendí al cliente que todavía esperaba en la ventanita y cuando volvi a darme vuelta ella seguía con la vista fija en mis ojos, con una intensidad inquietante. "¿Lo dice por mi?", preguntó con tono firme. "No, no lo digo por nadie", conteste lo mas cortante que pude y seguí atendiendo a los que quedaban. Al rato ya no quedaba nadie en el local, pude bajar la cortina y cerrar. La señora se fue algo indignada y molesta, aunque no dijo nada mas.
Si, se me escapó la expresión y no debí haberlo dicho, pero despues de estar todo el día sin hacer nada, que no entre casi nadie y que en el preciso momento en el que estas por irte caigan varios clientes de golpe da mucha bronca y de eso te das cuenta cuando estas del otro lado. Vos queres tu paquetito de cigarrillos, llamar a tu tía Polola porque justo te acordaste de que la tenes arrumbada en un riconcito de tu memoria y hoy era su cumple, o comprarle un chocolate a tu novia con la inscripción "vos sabes por que" después de haberte mandado alguna cagada y no te importa si son las diez de la noche, las cuatro de la mañana o si yo estuve ocho horas mirando una pared blanca como un preso, total el cliente siempre tiene la razon, no? Sí, tiene la razón, pero la próxima vez podría tener razón un ratito antes de que yo esté por cerrar.
Cuando ya estaba ordenando todo y pidiéndole amablemente que se retiraran a los dos colgados que aún permanecian en las pc fue que sucedio: de pronto entraron dos personas a comprar pavadas del kiosko, a su vez otro tocando el timbre para que lo atienda por la ventanita y uno mas que pretendia hablar por telefono. "¡Tienen que venir todos a última hora, me quiero ir de una vez!", dije en voz alta y con una dicción perfecta como pocas veces tuve en mi vida. La señora que estaba enfrente mío me miró fijo. Yo la mire, corrí la mirada como si no hubiera pasado nada, atendí al cliente que todavía esperaba en la ventanita y cuando volvi a darme vuelta ella seguía con la vista fija en mis ojos, con una intensidad inquietante. "¿Lo dice por mi?", preguntó con tono firme. "No, no lo digo por nadie", conteste lo mas cortante que pude y seguí atendiendo a los que quedaban. Al rato ya no quedaba nadie en el local, pude bajar la cortina y cerrar. La señora se fue algo indignada y molesta, aunque no dijo nada mas.
Si, se me escapó la expresión y no debí haberlo dicho, pero despues de estar todo el día sin hacer nada, que no entre casi nadie y que en el preciso momento en el que estas por irte caigan varios clientes de golpe da mucha bronca y de eso te das cuenta cuando estas del otro lado. Vos queres tu paquetito de cigarrillos, llamar a tu tía Polola porque justo te acordaste de que la tenes arrumbada en un riconcito de tu memoria y hoy era su cumple, o comprarle un chocolate a tu novia con la inscripción "vos sabes por que" después de haberte mandado alguna cagada y no te importa si son las diez de la noche, las cuatro de la mañana o si yo estuve ocho horas mirando una pared blanca como un preso, total el cliente siempre tiene la razon, no? Sí, tiene la razón, pero la próxima vez podría tener razón un ratito antes de que yo esté por cerrar.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Jack Flackssshhh!
Entra raudamente una señora al locutorio. Gorda, algo encorvada, baston en mano, con un vozarron y una velocidad al hablar importante.
- hola mi vida tenes para enviar "flack"?
- eehh... si... ¿para enviar un fax?... si, si, tengo.
-Si mi vida, para un flacksshh (lo juro, juro que estiró la palabra en un ssshhhh)....
(estupor en Monegasco) - si.. como no, permitame el papel y el numero de teléfono por favor.
-Es para un 'flack' para la escuela... enviámelo por favor mamita linda ¿¿¿¿¿¿????
(En el momento en que dijo 'mamita linda' casi pierdo el conocimiento por el shock de lo que estaba escuchando y estuve tentado de chequear mis partes intimas para ver si seguia siendo yo o habia sufrido un repentino cambio de sexualidad del que no me había percatado...)
(se sienta en la silla de una pc mientras empiezo a enviar el fax) - ¿No te molesta que me siente aca no? como tenes esa cara tan seria...
Y que pretende señora, o me tiro al piso de la risa o me quedo petrificado, le envio el fax, flack, flackssshhh o como quiera llamarlo lo mas rápido posible y hago de cuenta que esto nunca paso...
- hola mi vida tenes para enviar "flack"?
- eehh... si... ¿para enviar un fax?... si, si, tengo.
-Si mi vida, para un flacksshh (lo juro, juro que estiró la palabra en un ssshhhh)....
(estupor en Monegasco) - si.. como no, permitame el papel y el numero de teléfono por favor.
-Es para un 'flack' para la escuela... enviámelo por favor mamita linda ¿¿¿¿¿¿????
(En el momento en que dijo 'mamita linda' casi pierdo el conocimiento por el shock de lo que estaba escuchando y estuve tentado de chequear mis partes intimas para ver si seguia siendo yo o habia sufrido un repentino cambio de sexualidad del que no me había percatado...)
(se sienta en la silla de una pc mientras empiezo a enviar el fax) - ¿No te molesta que me siente aca no? como tenes esa cara tan seria...
Y que pretende señora, o me tiro al piso de la risa o me quedo petrificado, le envio el fax, flack, flackssshhh o como quiera llamarlo lo mas rápido posible y hago de cuenta que esto nunca paso...
sábado, 22 de noviembre de 2008
El juguete rabioso
La araña que tenía tatuada en el cuello era inmensa. Me pidio un Marlboro de 20, común o del que venga, no le importaba, pero en ese momento no me di cuenta. Me da 20 pesos y cuando giro para darle el vuelto ya no estaba mas en la ventanita del kiosco, ahora estaba adentro del local. Y atras de el su complice. En un segundo lo tengo al lado mio, del otro lado del mostrador, en el corazón del local, ahi donde no se puede entrar a menos que seas Maxi o Mone. Y el otro que abre la típica bolsa de casa de deportes de cualquier pibe chorro y hace asomar un revolver mientras dice "caballero, la plata". Si, la plata, que elegantemente me decis que me estas afanando pienso, mientras veo al otro manoteando todo lo que encuentra. El que esta al lado mio, alteradito, ve que muevo una mano y me agarra de la muñeca fuerte y dice "no toques nada, no toques ningun boton eh, dame la plata" y tira los billetes en una bolsa y le dice al otro " mostrale el fierro, dale". Pero no hay fierro, es un arma de juguete, igual a la que tiene mi abuelo desde hace años en la parte mas alta de su modular. Por eso no la muestra de nuevo. Hubiera preferido que me ponga un fierro de verdad en el pecho a saber que me están robando con un cacho de plástico que ni siquiera tiene los huevos de sacar, de apoyarmelo en las costillas.
"Quedate piola, no toques ningun boton eh, quedate ahi" dice el del tatuaje mientras se van. "¿De que boton me hablas? dale flaco, toca, tomatelas de una vez, ya fue" le digo y ya estoy caliente. Ahí me gustaría ser un loquito y decirles de una a ver si sos tan poronga saca al fierro y empezar a las piñas ahí nomas, porque es lo máximo que podia pasar. Pero no, soy un hombre cuerdo y manso, que la última vez que tiró una piña fue en séptimo grado.
Miro a los clientes que estan en las pc porque a uno le manotearon algo también. "Me sacaron la mochila nomas, el documento con la plata los tengo encima y por suerte ni lo vieron" me dice el que estaba mas cerca del mostrador. El resto de la gente ni se dio cuenta de lo que paso.
Cuando salgo a ver si hay algún policia o algo que represente un mínimo de autoridad me encuentro con la calle oscura, la gente relajada paseando por el barrio. Es viernes, es de noche y ya empezó el fin de semana, no hay mucho para preocuparse, nadie se da cuenta de nada, todo es normal. Que te roben dos pibes de 17 años es normal, que tengas ganas de encontrarlos y pisarlos con el auto tambien es normal, que al rato vuelvas de la calentura y pienses que eso es una boludez y que el problema es grave y mas profundo también.
Vuelvo a mi puesto de laburo, el local sigue su marcha habitual. Lo que acaba de pasar es como si hubiera agarrado un gran bache, sentimos el impacto, nos sacudimos un poco y seguimos adelante.
Un grupo de chicas quieren ver unos aromatizadores de ambiente digitales (la flamante incorporación del locu-ciber-kiosco) y no hay tiempo para lágrimas, faltan algunos pesos de la caja, el índice de inseguridad se movió una milésima mas. Todo sigue igual.
"Quedate piola, no toques ningun boton eh, quedate ahi" dice el del tatuaje mientras se van. "¿De que boton me hablas? dale flaco, toca, tomatelas de una vez, ya fue" le digo y ya estoy caliente. Ahí me gustaría ser un loquito y decirles de una a ver si sos tan poronga saca al fierro y empezar a las piñas ahí nomas, porque es lo máximo que podia pasar. Pero no, soy un hombre cuerdo y manso, que la última vez que tiró una piña fue en séptimo grado.
Miro a los clientes que estan en las pc porque a uno le manotearon algo también. "Me sacaron la mochila nomas, el documento con la plata los tengo encima y por suerte ni lo vieron" me dice el que estaba mas cerca del mostrador. El resto de la gente ni se dio cuenta de lo que paso.
Cuando salgo a ver si hay algún policia o algo que represente un mínimo de autoridad me encuentro con la calle oscura, la gente relajada paseando por el barrio. Es viernes, es de noche y ya empezó el fin de semana, no hay mucho para preocuparse, nadie se da cuenta de nada, todo es normal. Que te roben dos pibes de 17 años es normal, que tengas ganas de encontrarlos y pisarlos con el auto tambien es normal, que al rato vuelvas de la calentura y pienses que eso es una boludez y que el problema es grave y mas profundo también.
Vuelvo a mi puesto de laburo, el local sigue su marcha habitual. Lo que acaba de pasar es como si hubiera agarrado un gran bache, sentimos el impacto, nos sacudimos un poco y seguimos adelante.
Un grupo de chicas quieren ver unos aromatizadores de ambiente digitales (la flamante incorporación del locu-ciber-kiosco) y no hay tiempo para lágrimas, faltan algunos pesos de la caja, el índice de inseguridad se movió una milésima mas. Todo sigue igual.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Mama esta presa (y gorda)
Entra nuestro cliente especial y, como siempre, hace preguntas hablando a toda velocidad y sin que yo le entienda nada que no repita dos o tres veces. Me habla, como siempre ultimamente, de Lizzy Maguire, de la escuela y que tiene ¡17 años! (como dije en otro post pense que tendria 14 como mucho). Entonces, sin ningun preambulo me confiesa: " a mi me gusta Lizzy Maguire, ¿a vos te parece linda esa mina?"... me quedo un poco sorprendido y apenas alcanzo a decir que no la conozco... "¿pero para vos que es, mas grande o mas chica que yo?" dice como buscando alguna conexión con su amada. "y no se, debe ser de tu edad", le digo... "y si - arremete con su idea sin freno- a mi me gusta Lizzy Maguire, es joven, no me voy a enamorar de una vieja, como mi mama por ejemplo, que tiene como 51 años y esta arrugada, tiene arrugas en la cara mi mama, y ademas esta gorda... y mi papa tiene todas arrugas en la cara asi ( me muestra como su indice recorre a lo largo su cara), esta todo arrugado mi papa... ¿yo cuando sea grande voy a tener esas arrugas como el?"... Me quedo sin palabras una vez mas y resignado le contesto: "y no se, capaz si tenes suerte no"... "Ah" me dice mientras me mira fijo, un poco de costado y se va. Si no conociera a la madre de este pibe diria que esta exagerando con sus descripciones...
martes, 4 de noviembre de 2008
Un Tango para ver mejor
Hay días en los que debería agradecerle a la vida. Agradecerle tan solo estar ahí, en el lugar justo, en el momento indicado para recibir lo que ella tenía para darme. Por esas casualidades ese lunes estaba en casa y no en lo de Ana como cada lunes. Por esas coincidencias la película espantosa que estaba mirando terminó a la hora que en Film & Arts empezaba el documental sobre el tango enfocado desde la óptica y la vida de Rodolfo Mederos. Y entonces, después de tantos días de escuchar rock and roll, de poderoso e intenso rock, el bandoneón de Mederos me da un cachetazo melancólico y brutal, me pone de cara a un tiempo más sentimental, mas relajado, mas pintoresco, mucho mas autóctono que hoy, un tiempo en el que me encantaría vivir.
Y no es solo el pasado en contraposición con el presente lo que se desprende de las imágenes, es también la vida de un tipo con una vocación indestructible, con un amor y una pasión por su oficio que es su vida misma. Y ahí es cuando me saco el sombrero. Ahí es cuando entiendo a los verdaderos triunfadores, a los que se dejan llevar por la matriz en la que fueron concebidos y persiguen sus anhelos con una tenacidad asombrosa, con una seguridad de lo que desean ser el resto de sus vidas que me despierta el mas profundo de los respetos.
“Si yo me dedicara a otra cosa seguramente tendría mucha mas plata de la que tengo… pero también sería infeliz, probablemente tendría una úlcera y lo peor de todo es que no podría mirar a mi hijo a los ojos” dice Mederos en un momento del documental. Un tipo que dice algo así merece admiración. Esta clase de gente debería aparecer en la tele a las 3 de la tarde y no las rodilleras, botineras y demás marionetas artificiales y pasajeras que ocupan la pantalla día a día.
Esta es gente de convicción, de vocación y trabajo, que triunfan sin llenarse los bolsillos porque no lo necesitan, que encuentran la felicidad donde otros ven solo tiempo perdido y desperdicio.
Quisiera ser tan libre como ellos, quisiera tener una pasión tan marcada como esta gente y haber tenido la dicha de desarrollar una actividad con la felicidad dibujada en la cara como cuando ves tocar a Mederos, como cuando mi profesor de armónica me dice que “mi sueño desde pibe era vivir de dar clase y lo logre”. Ellos triunfan día a día, con sus problemas como todos, pero avanzan sin dudar por un camino bien marcado y firme, sin vueltas atrás ni cambios de ruta. Los otros, los tipos como yo, luchan por robarle una señal a la vida que les indique donde están parados, flotando a la deriva mientras esperamos que alguna corriente benévola nos arrastre hacia suelo firme, mientras le robamos sonrisas al presente en cuentagotas.
Por eso va mi aplauso a los que llegan adonde yo no puedo (ni se como) llegar, mi admiración y respeto interminable a todos aquellos que no necesitaron buscar un faro que les alumbre su propio camino.
“El tango dice en 3 minutos lo que a un filósofo le cuesta un tratado”
Rodolfo Mederos.
Y no es solo el pasado en contraposición con el presente lo que se desprende de las imágenes, es también la vida de un tipo con una vocación indestructible, con un amor y una pasión por su oficio que es su vida misma. Y ahí es cuando me saco el sombrero. Ahí es cuando entiendo a los verdaderos triunfadores, a los que se dejan llevar por la matriz en la que fueron concebidos y persiguen sus anhelos con una tenacidad asombrosa, con una seguridad de lo que desean ser el resto de sus vidas que me despierta el mas profundo de los respetos.
“Si yo me dedicara a otra cosa seguramente tendría mucha mas plata de la que tengo… pero también sería infeliz, probablemente tendría una úlcera y lo peor de todo es que no podría mirar a mi hijo a los ojos” dice Mederos en un momento del documental. Un tipo que dice algo así merece admiración. Esta clase de gente debería aparecer en la tele a las 3 de la tarde y no las rodilleras, botineras y demás marionetas artificiales y pasajeras que ocupan la pantalla día a día.
Esta es gente de convicción, de vocación y trabajo, que triunfan sin llenarse los bolsillos porque no lo necesitan, que encuentran la felicidad donde otros ven solo tiempo perdido y desperdicio.
Quisiera ser tan libre como ellos, quisiera tener una pasión tan marcada como esta gente y haber tenido la dicha de desarrollar una actividad con la felicidad dibujada en la cara como cuando ves tocar a Mederos, como cuando mi profesor de armónica me dice que “mi sueño desde pibe era vivir de dar clase y lo logre”. Ellos triunfan día a día, con sus problemas como todos, pero avanzan sin dudar por un camino bien marcado y firme, sin vueltas atrás ni cambios de ruta. Los otros, los tipos como yo, luchan por robarle una señal a la vida que les indique donde están parados, flotando a la deriva mientras esperamos que alguna corriente benévola nos arrastre hacia suelo firme, mientras le robamos sonrisas al presente en cuentagotas.
Por eso va mi aplauso a los que llegan adonde yo no puedo (ni se como) llegar, mi admiración y respeto interminable a todos aquellos que no necesitaron buscar un faro que les alumbre su propio camino.
“El tango dice en 3 minutos lo que a un filósofo le cuesta un tratado”
Rodolfo Mederos.
lunes, 27 de octubre de 2008
Que viva el amor...
Entra un hombre a una cabina y se pone a hablar, aparentemente, con su esposa/ novia/ amante. A los pocos minutos la conversación va subiendo de tono hasta que llega a su punto cumbre: "¡¡¡Si te digo bagarto, es porque te quiero!!!"...
viernes, 24 de octubre de 2008
Lo de siempre...
Entra nuestro cliente ‘especial’ raudamente hacia las heladeras, elige y se para delante de Mone. Deja sus cosas en el mostrador y, como siempre, se viene la pregunta de todos los días. Esta vez, ya terminado (aparentemente) el tema de las momias, lo tiene un tanto preocupado lo que nos depara el próximo año…
Cliente: Viste que ya termina el año
Mone: Si, ya falta poquito, es verdad…
Cliente: Faltan 3 meses para el 2009 nada mas…
Mone: Si, se paso volando viste…
Cliente: Y en el 2009 que vamos a hacer todos nosotros?
Mone: Como que vamos a hacer, en que sentido?
Cliente: Y si, que vamos a estudiar, a trabajar y todo eso, como en el 2008?
Mone: Si claro, vamos a seguir igual, haciendo todo lo que hace cada uno.
Cliente: Ah…
Agarro su bebida y se fue, rápido, y con gesto serio. Evidentemente tenía otros planes para el año próximo.
Cliente: Viste que ya termina el año
Mone: Si, ya falta poquito, es verdad…
Cliente: Faltan 3 meses para el 2009 nada mas…
Mone: Si, se paso volando viste…
Cliente: Y en el 2009 que vamos a hacer todos nosotros?
Mone: Como que vamos a hacer, en que sentido?
Cliente: Y si, que vamos a estudiar, a trabajar y todo eso, como en el 2008?
Mone: Si claro, vamos a seguir igual, haciendo todo lo que hace cada uno.
Cliente: Ah…
Agarro su bebida y se fue, rápido, y con gesto serio. Evidentemente tenía otros planes para el año próximo.
martes, 21 de octubre de 2008
Clientes, rimas y momias
Tengo un cliente que es digamos “especial”. No, no se confunda, Mone no es gay ni anda mirando clientes, simplemente este pibe (tendrá 14 años) tiene algún problema neurológico (o algo similar, no soy medico tampoco che) que lo hacen un poco especial. La primera vez que lo vi se puso a saltar en la mitad del locutorio, con las manos duras y juntas, como diciéndose algo y riendo. En ese momento lo mire y no entendía nada pero hoy me acostumbre, es como si se pusiera contento por algo o como si jugara algún juego que pasa por su cabeza. Ese día llevo un montón de golosinas y no le alcanzo para pagar, entonces empezó una rueda de pagos con atraso que siempre se las cancelo sin dramas y también una relación basada en preguntas y respuestas y en rimas de todo tipo. Obviamente él pregunta y yo le contesto. Entonces pasan cosas como estas:
Entra el pibe y va directo a la heladera, saca una coca y agarra un par de golosinas. Las deja en el mostrador, me mira como siempre de costado y me dice:
-Que rima con momia?
-Con momia… umm fobia, fotocopia.
Mira la fotocopiadora que esta cerca a su izquierda y hace una media sonrisa…
- Novia también rima…
-Si, es verdad.
Hace una pausa, piensa un segundo y pregunta:
-Y las momias pueden volver de la muerte?
-Y… no, no creo…
- Ah porque mi mama me dijo que a veces vuelven y que hay que tenerles miedo.
- No, los muertos están muertos, no te pueden hacer nada, a los vivos hay que tenerles miedo.
Cambiando el gesto, ya con cara de preocupación:
- A los vivos?... y por que… que te pueden hacer los vivos, te pueden robar?
- Y si, te pueden robar o lastimar. Te pueden hacer daño física o sentimentalmente. Los muertos no, porque no hacen nada porque ya están muertos. ( para que me pongo a hacer el filosofo de locutorio, carajo, quien me manda…)
En ese momento se puso tenso, se ve que no le gusto nada la revelación que acababa de darle Mone, lo miro de costado y encima lo que vio se ve que no le devolvió mucha confianza que digamos: un Mone barbudo, negro como es, mas alto y grande que el…
-Ah.. ehh bueno, yo llevo esto…chau!...
Y se fue sin mirar atrás, rápido como si lo siguiera alguna momia…
NdeR: La mamá de este pibe es la protagonista de este post, dialogo nº2.
lunes, 29 de septiembre de 2008
No es lo mismo...
Entra un cliente de años al Ciber-Locu-Kiosco a comprar lo de siempre: Parisienne box y migral. Mientras el noble Monegasco le da su pedido el hombre pregunta:
-todo bien flaquito?
-si, todo bien.
-seguro? tenes mala cara
-si, q se yo, me duele mucho la cabeza.
-tomate un migral, o ibuprofeno
- si, ya tome pero nada che...
Entonces mira con un gesto como si tu tuviera una certeza grande, toma sus compras mientras se acerca a nuestro fiel empleado y le dice: "¿sabes lo que te hace falta a vos?"... y en voz muy bajita y al oido sentencia: "una buena puta". Incredulo, Mone apenas atina a decirle "igual, mira que no estoy solo eh..." y dandose vuelta, ya desde la puerta y sonriendo con carita de 'vos no entendiste nada pibe' dice: "naaaaaa, no es lo mismo flaquito, no es lo mismo"...
-todo bien flaquito?
-si, todo bien.
-seguro? tenes mala cara
-si, q se yo, me duele mucho la cabeza.
-tomate un migral, o ibuprofeno
- si, ya tome pero nada che...
Entonces mira con un gesto como si tu tuviera una certeza grande, toma sus compras mientras se acerca a nuestro fiel empleado y le dice: "¿sabes lo que te hace falta a vos?"... y en voz muy bajita y al oido sentencia: "una buena puta". Incredulo, Mone apenas atina a decirle "igual, mira que no estoy solo eh..." y dandose vuelta, ya desde la puerta y sonriendo con carita de 'vos no entendiste nada pibe' dice: "naaaaaa, no es lo mismo flaquito, no es lo mismo"...
jueves, 18 de septiembre de 2008
Volantes, Viejas y Llamas
Situación 1
Arriba el colesterol
Señora de unos casi 70 años sale de la cabina. Se para delante de la heladera de lácteos y, señalando al vidrio, sin elegir un producto determinado dice: “¿no tenés ese que es para el colesterol?”
Mone: Mmm, no se cuál busca, tengo Actimel que es bueno para el organismo.
Señora: No no, ese que viene de a cuatro juntos, que es bueno para el colesterol.
Mone: Y no se, el Actimel viene de a cuatro también, si no también tengo yogurt con cereal, yogurt descremado…
Señora: No, no, no tenes el que busco, deja…
En eso se da vuelta, mira toda la caramelera y nuestro noble Monegasco, ingenuo él, piensa que se llevara una barrita de cereal de las sanitas, sin grasa ni azucar…
Señora: Bueno, cobrame la cabina y me llevo una Rhodesia…
¿¿¿¿Y EL COLESTEROL SEÑORA?????
Situación 2
Traición al volante
Era sábado a la mañana, y como todos los sábados, los resabios de la noche del viernes se hacen sentir en el cuerpo de nuestro fiel empleado. Todo sucedía a una velocidad mas lenta que la normal (lo cual ya es bastante) y la soledad reinante en el Locu-Ciber- Kiosco daban una lentitud aun mayor en cada movimiento. En eso entran un flaco de unos 27, 28 años y un hombre de unos 50 y se ponen a discutir en la cabina. “Como me vá a decí eso, no vé que no hay ni un auto en mi calle, a quien queré que le deje un volante si no hay nadie en mi setor”, dijo el mas joven, de gorrita y un par de dientes ausentes… Sí, estaban discutiendo sobre como dejarle un mísero papelito en el parabrisas a los autos estacionados… que Dios, Buda, Ala, Mahoma o quien sea se digne a salvar a nuestro protagonista de una muerte súbita…
“Bueno, déjeme que hable y después me dice”, contesto el otro, con voz calmada, y hablar muy correcto, casi cínico.
Mientras el flaco le seguía reprochando agachadas y engaños a su compañero, la cabeza de Mone latía al ritmo de su propia jaqueca y los gritos del volantero… “a quien va a llama ,eh, si ve que toy haciendo algo mal me lo decí y punto, no le botoneá al jefe lo que hago porque eso-é-traición, me entendé”… y siguió “y no me hagá calentá porque yo no tengo drama en cagarte a trompada acá mismo sabé”…bueno, hasta acá llegamos: “Muchachos, si tienen que arreglar algo lo hacen afuera, acá o hablan por teléfono o se van” dijo nuestro fiel protagonista al borde del colapso jaqueico… “Perdón amigo, eh”, se disculpo el de gorrita y salió. El viejo llamó, le hizo de botón al jefe y cortó. En eso, cuando el viejo estaba saliendo de la cabina para pagar, el joven entró la cabeza y le gritó “¿sabé que?, metete los volante en el culo, renuncio”.
BIEEEEN NENE, PERO POR QUE NO LO HICISTE ANTES DE ENTRAR EN VEZ DE PARTIRME LA CABEZA A GRITOS, LCDTM?????
Situación 3:
Mone en llamas
Ese mismo Sábado, varias horas después del incidente de los volantes, con el ciber a full de gente, se asoma una viejita y dice: “¿usted vio el fuego que hay ahí afuera?”. Mone se sorprendió: “¿Qué fuego, adonde?”, “ahí, en el tacho de basura”, dijo la vieja mientras se iba (por las dudas vio)… Monegasco sale raudo al encuentro de las llamas y ve que el tacho que esta siempre en la esquina del local es una bola de fuego que ya observan varios vecinos (entre ellos el policía de turno) como si fuera un nuevo espectáculo barrial. “Uh la puta madre, hay que llamar a los bomberos, pasame el número”, le dice nuestro hombre al policía. Si ya es una aberración que Mone no sepa el número de los bomberos (mea culpa para uno…), entonces lo del policía es para la indignación mas profunda: “no, no se, no tengo idea cual es”, dijo el agente mirando sin expresión, sin preocuparse en absoluto y sin mover un dedo mas que para terminar de hacer quiensabequecosa con su celular…
A todo esto ya habían salido a la puerta todos los ciberclientes a comentar cosas como: “nooo, llamen a los bomberos ya”, “eso no se apaga mas”, “hagan algo viejo”, “¿¿quien fue el hijo de puta que lo prendio??” y hasta un tipo que paso a toda velocidad en un auto dio su punto de vista, no se lo iba a perder “¡¡¡llamen a los bomberos, pelotudos!!!”… en eso cae el flaco de la pollería de enfrente, siempre con su pose de comerciante langa de barrio, un pucho en la boca, media sonrisa y un balde enorme lleno de agua: “vamos a ver si con esto lo apagamos”, y le tiro el baldazo y el fuego empezó a aflojar. Mone contribuyo con el suyo, el flaco vino con un segundo (y último) balde, y varios minutos después, cuando la llama no superaba el límite del tacho, el único que quedaba preocupándose por el tacho, el fuego, el humo y la mar en coche era el fiel empleado del Ciber-Locu-Kiosco. Ni el policía, ni los clientes (que ya webeaban lánguidamente otra vez), ni el pollero, solo mi balde y yo, pensaba Mone mientras cruzaba por todo el local el enésimo tarro con agua para apagar las llamas que quedaban. 30 minutos mas tarde el tacho estaba derretido y humeante, y el ciber hecho un barro porque el balde, para colmo de males, estaba agujereado.
Mone limpió el piso, se secó la frente y se sentó, por fin, a tomar un trago de gaseosa fresca. En ese instante se asoma otra vieja y dice: “Señor, ¿ud vio el humo que tira ese tacho?” (NdeR: les juro que fue real)… La vena del cuello de nuestro fiel empleado se hinchó hasta prácticamente explotar: “Señora…”, dijo apretando los dientes y la puteada que se le escapaba de la boca… “hace media hora que estoy YO SOLO echándole agua a eso para apagarlo…”
“Bueno si, pero ese tacho tira un humo que no deja respirar, échele mas por favor porque no se apagó del todo”, dijo y se fue, tranquila, altanera y despreocupada…
Un dia va a pasar algo muy feo… un día salgo en CRONICA… pensó nuestro noble empleado mientras llenaba un nuevo balde con agua…
Arriba el colesterol
Señora de unos casi 70 años sale de la cabina. Se para delante de la heladera de lácteos y, señalando al vidrio, sin elegir un producto determinado dice: “¿no tenés ese que es para el colesterol?”
Mone: Mmm, no se cuál busca, tengo Actimel que es bueno para el organismo.
Señora: No no, ese que viene de a cuatro juntos, que es bueno para el colesterol.
Mone: Y no se, el Actimel viene de a cuatro también, si no también tengo yogurt con cereal, yogurt descremado…
Señora: No, no, no tenes el que busco, deja…
En eso se da vuelta, mira toda la caramelera y nuestro noble Monegasco, ingenuo él, piensa que se llevara una barrita de cereal de las sanitas, sin grasa ni azucar…
Señora: Bueno, cobrame la cabina y me llevo una Rhodesia…
¿¿¿¿Y EL COLESTEROL SEÑORA?????
Situación 2
Traición al volante
Era sábado a la mañana, y como todos los sábados, los resabios de la noche del viernes se hacen sentir en el cuerpo de nuestro fiel empleado. Todo sucedía a una velocidad mas lenta que la normal (lo cual ya es bastante) y la soledad reinante en el Locu-Ciber- Kiosco daban una lentitud aun mayor en cada movimiento. En eso entran un flaco de unos 27, 28 años y un hombre de unos 50 y se ponen a discutir en la cabina. “Como me vá a decí eso, no vé que no hay ni un auto en mi calle, a quien queré que le deje un volante si no hay nadie en mi setor”, dijo el mas joven, de gorrita y un par de dientes ausentes… Sí, estaban discutiendo sobre como dejarle un mísero papelito en el parabrisas a los autos estacionados… que Dios, Buda, Ala, Mahoma o quien sea se digne a salvar a nuestro protagonista de una muerte súbita…
“Bueno, déjeme que hable y después me dice”, contesto el otro, con voz calmada, y hablar muy correcto, casi cínico.
Mientras el flaco le seguía reprochando agachadas y engaños a su compañero, la cabeza de Mone latía al ritmo de su propia jaqueca y los gritos del volantero… “a quien va a llama ,eh, si ve que toy haciendo algo mal me lo decí y punto, no le botoneá al jefe lo que hago porque eso-é-traición, me entendé”… y siguió “y no me hagá calentá porque yo no tengo drama en cagarte a trompada acá mismo sabé”…bueno, hasta acá llegamos: “Muchachos, si tienen que arreglar algo lo hacen afuera, acá o hablan por teléfono o se van” dijo nuestro fiel protagonista al borde del colapso jaqueico… “Perdón amigo, eh”, se disculpo el de gorrita y salió. El viejo llamó, le hizo de botón al jefe y cortó. En eso, cuando el viejo estaba saliendo de la cabina para pagar, el joven entró la cabeza y le gritó “¿sabé que?, metete los volante en el culo, renuncio”.
BIEEEEN NENE, PERO POR QUE NO LO HICISTE ANTES DE ENTRAR EN VEZ DE PARTIRME LA CABEZA A GRITOS, LCDTM?????
Situación 3:
Mone en llamas
Ese mismo Sábado, varias horas después del incidente de los volantes, con el ciber a full de gente, se asoma una viejita y dice: “¿usted vio el fuego que hay ahí afuera?”. Mone se sorprendió: “¿Qué fuego, adonde?”, “ahí, en el tacho de basura”, dijo la vieja mientras se iba (por las dudas vio)… Monegasco sale raudo al encuentro de las llamas y ve que el tacho que esta siempre en la esquina del local es una bola de fuego que ya observan varios vecinos (entre ellos el policía de turno) como si fuera un nuevo espectáculo barrial. “Uh la puta madre, hay que llamar a los bomberos, pasame el número”, le dice nuestro hombre al policía. Si ya es una aberración que Mone no sepa el número de los bomberos (mea culpa para uno…), entonces lo del policía es para la indignación mas profunda: “no, no se, no tengo idea cual es”, dijo el agente mirando sin expresión, sin preocuparse en absoluto y sin mover un dedo mas que para terminar de hacer quiensabequecosa con su celular…
A todo esto ya habían salido a la puerta todos los ciberclientes a comentar cosas como: “nooo, llamen a los bomberos ya”, “eso no se apaga mas”, “hagan algo viejo”, “¿¿quien fue el hijo de puta que lo prendio??” y hasta un tipo que paso a toda velocidad en un auto dio su punto de vista, no se lo iba a perder “¡¡¡llamen a los bomberos, pelotudos!!!”… en eso cae el flaco de la pollería de enfrente, siempre con su pose de comerciante langa de barrio, un pucho en la boca, media sonrisa y un balde enorme lleno de agua: “vamos a ver si con esto lo apagamos”, y le tiro el baldazo y el fuego empezó a aflojar. Mone contribuyo con el suyo, el flaco vino con un segundo (y último) balde, y varios minutos después, cuando la llama no superaba el límite del tacho, el único que quedaba preocupándose por el tacho, el fuego, el humo y la mar en coche era el fiel empleado del Ciber-Locu-Kiosco. Ni el policía, ni los clientes (que ya webeaban lánguidamente otra vez), ni el pollero, solo mi balde y yo, pensaba Mone mientras cruzaba por todo el local el enésimo tarro con agua para apagar las llamas que quedaban. 30 minutos mas tarde el tacho estaba derretido y humeante, y el ciber hecho un barro porque el balde, para colmo de males, estaba agujereado.
Mone limpió el piso, se secó la frente y se sentó, por fin, a tomar un trago de gaseosa fresca. En ese instante se asoma otra vieja y dice: “Señor, ¿ud vio el humo que tira ese tacho?” (NdeR: les juro que fue real)… La vena del cuello de nuestro fiel empleado se hinchó hasta prácticamente explotar: “Señora…”, dijo apretando los dientes y la puteada que se le escapaba de la boca… “hace media hora que estoy YO SOLO echándole agua a eso para apagarlo…”
“Bueno si, pero ese tacho tira un humo que no deja respirar, échele mas por favor porque no se apagó del todo”, dijo y se fue, tranquila, altanera y despreocupada…
Un dia va a pasar algo muy feo… un día salgo en CRONICA… pensó nuestro noble empleado mientras llenaba un nuevo balde con agua…
lunes, 8 de septiembre de 2008
Un rincón, ellas dos
A veces pienso que los años, a medida que van pasando, nos van haciendo mas parecidos a nuestros padres. Distraído, en una charla casual, me veo haciendo los mismos gestos que mi viejo al hablar. O levantando la ceja izquierda como mi vieja. Y la veo a ella y la encuentro más parecida a mi abuela; en sus humores (buenos y malos), en su corazón enorme y bondadoso, y en sus manos, que cada vez son más suaves y grandes, tal como eran las de mi abuela. Y de golpe, un día, aparece mi vieja en mi casa con la antigua máquina de coser que fuera de su propia madre, costurera de años, mirándola con una mezcla de nostalgia, amargura y entusiasmo. La vieja Singer eléctrica, de sublime aparición por la casa de mi abuela a mediados de los ochenta, estaba intacta a pesar de sus plásticos amarillentos y tres años de soledad forzada. Durante ese tiempo descansó en su mesa de antaño, huérfana de la mano virtuosa de su dueña, que le había dicho adiós una tarde de febrero.
Ahora es mi madre la que intenta domesticarla, amoldarla a sus propias manos, darle el pulso veloz y certero a cada puntada como ayer. Entonces se sienta en un rincón de la casa y yo la veo de perfil y es tan igual a mi abuela… es como volver a ser el nene que pasaba las tardes en su casa, como entrar a su cocina luminosa y verla mientras cosía, uniéndolo todo con una gracia única, dibujando piruetas sobre la tela.
Y pasan los días y la novata costurera de pronto inventa una cartera de tela verde que luce mi hermana con orgullo de hija; y luego un cubre cama enorme y una costura perfecta a un pantalón que estaba hecho harapos... Y no hay dudas de que la magia de la dueña de la Singer germinó, año tras año, en la novata costurera que hoy va cicatrizando el dolor con las creaciones de una galera que no dejara jamás de sacar conejos. Y no hay duda tampoco de que en algún punto, cuando no sabia ni por donde empezar, ella cerro los ojos y la vio, le tomo la mano y juntas se rieron de esa muerte absurda y apresurada y pusieron a la vieja maquina de coser como el punto de encuentro diario para las dos, ese legado familiar construido a base de hilo, telas y magia que dio el primer salto generacional y que ya no se detendrá.
Ahora es mi madre la que intenta domesticarla, amoldarla a sus propias manos, darle el pulso veloz y certero a cada puntada como ayer. Entonces se sienta en un rincón de la casa y yo la veo de perfil y es tan igual a mi abuela… es como volver a ser el nene que pasaba las tardes en su casa, como entrar a su cocina luminosa y verla mientras cosía, uniéndolo todo con una gracia única, dibujando piruetas sobre la tela.
Y pasan los días y la novata costurera de pronto inventa una cartera de tela verde que luce mi hermana con orgullo de hija; y luego un cubre cama enorme y una costura perfecta a un pantalón que estaba hecho harapos... Y no hay dudas de que la magia de la dueña de la Singer germinó, año tras año, en la novata costurera que hoy va cicatrizando el dolor con las creaciones de una galera que no dejara jamás de sacar conejos. Y no hay duda tampoco de que en algún punto, cuando no sabia ni por donde empezar, ella cerro los ojos y la vio, le tomo la mano y juntas se rieron de esa muerte absurda y apresurada y pusieron a la vieja maquina de coser como el punto de encuentro diario para las dos, ese legado familiar construido a base de hilo, telas y magia que dio el primer salto generacional y que ya no se detendrá.
martes, 26 de agosto de 2008
Run Lorenzo Run (parte 2)
Me paro de 8 por primera vez. Miro hacia atrás y me doy cuenta lo lejos que estoy ahora de mi propio arco y todo lo que iba a tener que correr. Atrás mío esta Washington y me pide que lo ordene. Ok, le digo, mientras pienso que si yo lo tengo que ordenar estamos más fritos que papas de Burger. Comienza el juego y me siento bien. Hago dos buenas combinaciones con Brandon, nuestro 8 que ahora esta de 9 y escucho que de afuera dicen ¡bien Lorenzo, así!. A lo mejor la cosa cambia y el segundo tiempo no es un sufrimiento como el primero, imagine... Pero hasta ahí llego mi amor. En cuanto quise acompañar un tercer avance que no prosperó, mire hacia atrás y el 10, ahora con la radio apagada, estaba muy tranquilo a mis espaldas con tiempo y espacio para enloquecer a Washington. Desde ese momento desapareció el arco de enfrente para el novato volante derecho de San Cristóbal. El primer tiempo había sufrido al 9, que ahora se ubicaba entre los dos centrales y mucho no participaba, y en el segundo tiempo iba a mortificarme el 10. El tipo, un clon de Francella y el turco Naim Sibara (si, el de Videomatch que se come a Emilia Attias) tiene buena pegada, es rápido y lee bien el juego. Todas las bochas van a el. Todas mis penas son por el.
Nuestra primera aproximación después de un rato largo es un tiro libre cerca del área. Veo que todos llegan despacito, como pidiendo permiso y largo una frase arengadora: “¡¡vamos loco, vamos a ganarlo che!!”. El tiro libre lo pateo yo porque es justo en mi posición y se lo pedí a Jero, dando muestras de una confianza absolutamente falsa. Tomo carrera, le quiero dar con rosca al corazón del área y mi arenga muere con un remate débil que el 6 de ellos rechaza fácil y, como siempre, va para el 10, que estaba obviamente atrás mío esperando el rebote. El clon de Francella y Naim arranca como arriba de una moto y la manda larga al 9; este la para de pecho de espalda al arco y el Cone lo toca de atrás pero es más que obvio que el tipo es de roca y ni se mueve, gira y la pone para el 7 bola de fraile. Yo volvía y lo miraba desde lejos pensando que es imposible que el tipo ese juegue con esa panza y que encima meta la bocha que le metió al 8. El 8, un pendejo rápido y hábil, queda solito en el área, toca a la derecha del hermano de Jero y nuestro portero, en estirada heroica, raspa la pelota que queda muerta en el área chica esperando su destino de gol o lateral. Gracias a todos los dioses aparece Washington y la redonda muere en un alambrado oxidado.
Ya había pasado más de la mitad del segundo tiempo y para el glorioso San Cristóbal era imposible llegar al arco. Los saques de arco eran nuestro único respiro pero cada vez que la bocha volaba al medio siempre ganaban ellos de arriba. Cuando iba por abajo tocaban rápido y de primera. Sean Paul, cansado después de haber jugado anteriormente otro cotejo de once (aplausos para el, yo no hubiera jugado ni que haya ido al banco en el partido anterior) no aportaba. Jerito corría y metía como siempre pero estaba solo y a esa altura casi desorbitado. Yo en mi nueva posición de 8 y con el 10 jodiendo a mi espalda sufría el partido como un clavo en los botines. Pabli era el unico que podia arrimarle una bocha a los delanteros. Y es el, nuestra única esperanza de ataque, que de golpe se encuentra con una bola perdida por derecha y arranca con pelota dominada. Elimina al 11 y cuando esta por acercarse al área se le viene encima el 2 de ellos, un negro petiso, morrudo, y con botines naranjas. Esos mismos botines, derrapando por la tierra, empalaron los tobillos de Pabli hasta hacerlo volar por el aire olvidando la chance de ataque, gambeta y ni hablemos de gol. Nuestro 10 cayó pesadamente, con un hermoso corte en su pierna derecha y tuvo que ir directo al banco. Hubiera preferido que me pegue un tren de frente, confesaría más tarde.
Ya sin enganche, todo lo que quedaba era aguantar. En eso estábamos cuando fui a trabar una pelota y se me doblo apenas la rodilla derecha. No me dolió absolutamente nada pero era el momento de actuar. Rodé y rodé hasta rebosarme en tierra y me agarraba la pierna derecha con gestos de inmenso dolor. Entraron los auxiliares (que no eran otros mas que los pibes que habían salido en el entretiempo) con el spray mágico que le ponen a los jugadores. También se arrimo el árbitro. Te doblaste la rodilla no? se vio que caiste mal…me dijo con cara de preocupación. Debo reconocer que sentí un poco de culpa por semejante verso pero el partido lo pedía, faltaban menos de 10 minutos y el punto valía como un campeonato. Las siguientes dos jugadas las hice simulando una renguera que amenazaba hacerse crónica con tal de que no se avive el juez y termine viéndolo todo desde afuera o que un rival tome represalia por tanta falacia y me parta de verdad.
San Cristóbal aguantaba con suerte y huevo. La cosa parecía enderezarse y ellos se desesperaban. ¡¡¡No quiere entrar la puta que lo pario!!!! Gritaba el 10 con la radio prendida otra vez. Faltaba poquito, apenas 2 minutos, parecía que el milagro del empate se daba. Pero esto es San Cristóbal, carajo. En eso el 8, en una corrida por la derecha toca con el 9 rocoso y la va a buscar. Jero lo sigue de atrás, el 8 recibe en la puerta del área, entra en los 18 metros finales, nuestro arquero sale a cortar, desesperado, y cuando el 8 esta por patear aparece Jerito, nuestro 5, volando desde atrás y con la punta del botín la toca a la derecha del arquero que queda a mitad de camino. El 8 tira el zapatazo pero la bola ya no esta ahí y queda girando en el aire. La redonda va directo a la red y Jero desde el piso grita ¡¡Noooooo!! y el alarido es casi desgarrador. El arquero ya esta en el suelo despatarrado, con la vista clavada en el recorrido de la pelota y la cara envuelta en tierra y desolación. El 9 la empuja en la línea. This is the end, my only friend, the end… fue lo primera pelotudez que se me cruzo por la cabeza cuando ví, desde lejos, el griterío infernal, la polvareda infame que levantaban en el festejo esos 11 monos vestidos de Racing que nos acababan de ganar una vez mas…
Nuestra primera aproximación después de un rato largo es un tiro libre cerca del área. Veo que todos llegan despacito, como pidiendo permiso y largo una frase arengadora: “¡¡vamos loco, vamos a ganarlo che!!”. El tiro libre lo pateo yo porque es justo en mi posición y se lo pedí a Jero, dando muestras de una confianza absolutamente falsa. Tomo carrera, le quiero dar con rosca al corazón del área y mi arenga muere con un remate débil que el 6 de ellos rechaza fácil y, como siempre, va para el 10, que estaba obviamente atrás mío esperando el rebote. El clon de Francella y Naim arranca como arriba de una moto y la manda larga al 9; este la para de pecho de espalda al arco y el Cone lo toca de atrás pero es más que obvio que el tipo es de roca y ni se mueve, gira y la pone para el 7 bola de fraile. Yo volvía y lo miraba desde lejos pensando que es imposible que el tipo ese juegue con esa panza y que encima meta la bocha que le metió al 8. El 8, un pendejo rápido y hábil, queda solito en el área, toca a la derecha del hermano de Jero y nuestro portero, en estirada heroica, raspa la pelota que queda muerta en el área chica esperando su destino de gol o lateral. Gracias a todos los dioses aparece Washington y la redonda muere en un alambrado oxidado.
Ya había pasado más de la mitad del segundo tiempo y para el glorioso San Cristóbal era imposible llegar al arco. Los saques de arco eran nuestro único respiro pero cada vez que la bocha volaba al medio siempre ganaban ellos de arriba. Cuando iba por abajo tocaban rápido y de primera. Sean Paul, cansado después de haber jugado anteriormente otro cotejo de once (aplausos para el, yo no hubiera jugado ni que haya ido al banco en el partido anterior) no aportaba. Jerito corría y metía como siempre pero estaba solo y a esa altura casi desorbitado. Yo en mi nueva posición de 8 y con el 10 jodiendo a mi espalda sufría el partido como un clavo en los botines. Pabli era el unico que podia arrimarle una bocha a los delanteros. Y es el, nuestra única esperanza de ataque, que de golpe se encuentra con una bola perdida por derecha y arranca con pelota dominada. Elimina al 11 y cuando esta por acercarse al área se le viene encima el 2 de ellos, un negro petiso, morrudo, y con botines naranjas. Esos mismos botines, derrapando por la tierra, empalaron los tobillos de Pabli hasta hacerlo volar por el aire olvidando la chance de ataque, gambeta y ni hablemos de gol. Nuestro 10 cayó pesadamente, con un hermoso corte en su pierna derecha y tuvo que ir directo al banco. Hubiera preferido que me pegue un tren de frente, confesaría más tarde.
Ya sin enganche, todo lo que quedaba era aguantar. En eso estábamos cuando fui a trabar una pelota y se me doblo apenas la rodilla derecha. No me dolió absolutamente nada pero era el momento de actuar. Rodé y rodé hasta rebosarme en tierra y me agarraba la pierna derecha con gestos de inmenso dolor. Entraron los auxiliares (que no eran otros mas que los pibes que habían salido en el entretiempo) con el spray mágico que le ponen a los jugadores. También se arrimo el árbitro. Te doblaste la rodilla no? se vio que caiste mal…me dijo con cara de preocupación. Debo reconocer que sentí un poco de culpa por semejante verso pero el partido lo pedía, faltaban menos de 10 minutos y el punto valía como un campeonato. Las siguientes dos jugadas las hice simulando una renguera que amenazaba hacerse crónica con tal de que no se avive el juez y termine viéndolo todo desde afuera o que un rival tome represalia por tanta falacia y me parta de verdad.
San Cristóbal aguantaba con suerte y huevo. La cosa parecía enderezarse y ellos se desesperaban. ¡¡¡No quiere entrar la puta que lo pario!!!! Gritaba el 10 con la radio prendida otra vez. Faltaba poquito, apenas 2 minutos, parecía que el milagro del empate se daba. Pero esto es San Cristóbal, carajo. En eso el 8, en una corrida por la derecha toca con el 9 rocoso y la va a buscar. Jero lo sigue de atrás, el 8 recibe en la puerta del área, entra en los 18 metros finales, nuestro arquero sale a cortar, desesperado, y cuando el 8 esta por patear aparece Jerito, nuestro 5, volando desde atrás y con la punta del botín la toca a la derecha del arquero que queda a mitad de camino. El 8 tira el zapatazo pero la bola ya no esta ahí y queda girando en el aire. La redonda va directo a la red y Jero desde el piso grita ¡¡Noooooo!! y el alarido es casi desgarrador. El arquero ya esta en el suelo despatarrado, con la vista clavada en el recorrido de la pelota y la cara envuelta en tierra y desolación. El 9 la empuja en la línea. This is the end, my only friend, the end… fue lo primera pelotudez que se me cruzo por la cabeza cuando ví, desde lejos, el griterío infernal, la polvareda infame que levantaban en el festejo esos 11 monos vestidos de Racing que nos acababan de ganar una vez mas…
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San Cristobal vs Racing
sábado, 9 de agosto de 2008
Run Lorenzo, Run
Si los miras bien están hechos mierda en un 90 %' dice Fede, en su rol de DT itinerante. 'Nosotros somos mas jóvenes, tenemos mas gente de recambio, somos mas rápidos, ellos tienen un pibe en el medio que la mueve y el 9 es bravo, después son ordenados nomás', explicaba con los ojos entrecerrados y asintiendo con la cabeza, como quien descubre una certeza. Yo los mire mientras calentaban y me permití dudar de las afirmaciones de nuestro conductor cuando uno de los 'hecho mierda' sacó un zurdazo que casi parte el arco. 'Mejor distraigámonos un poco' reclamó mi sentido común después de que tuve la pésima idea de imaginar que ese pelotazo me podía dar en el medio de la trucha... Entonces empecé a entrar en calor y me sentí pesado como si tuviera un Fitito atado al tobillo. '¿Fede yo voy de entrada?' tire, tanteando el terreno para un cómodo arranque en el banco… si, vas de 4 como siempre, contestó sin mirarme. ‘No hay caso, cuando uno esta fulminado juega hasta el último segundo’, me dije mientras veía que los rivales corrían y pateaban al arco como si estuvieran por jugar la final del mundo…
Arranca el juego, mueven ellos, primer pelotazo que, obviamente, va para el 9 que, como no podía ser de otra manera, se queda en la endeble punta protegida por Lorenzo. El desgraciado es rápido y pica para todas las direcciones posibles: en diagonal al área, a mis espaldas cuando la lleva el 11 de ellos, hasta el fondo en el mano a mano, al primer palo cuando viene el centro desde la otra punta. Pasaron un par de minutos y ya lo había corrido por todos lados al insoportable 9 rival cuando, gracias Dios y todos tus santos, Pabli hace gala de la 10 que porta en su espalda y descarta al 5 y al 2 de ellos y la toca suave a la derecha. GOLAZO. Primera llegada y una pepa adentro. Ellos no entendían bien que pasaba, nosotros tampoco, pero a cobrar, con este gol vamos a estar mas tranquilos pensé… pensé por pensar como dice la canción, porque el baile empezó en el preciso momento en que ellos movieron 0-1. El 10, que mucho no había hecho, prendió la radio y empezó: ¡¡¡Carlooooos, ahí vaaa!!! Y Carlitos la bajaba de pecho, tocaba, iba a buscar la devolución y triangulaba con todo ser humano que compartía su camiseta; ¡¡¡Gordo, atentoooo!!! y el wing izquierdo (una bola de fraile barbuda y metida adentro de una remera estiradísima) enganchaba y tiraba centros como el mellizo Guillermo; ¡¡Toma pendejo, dale mecha!!! Le decía al 9…. Al 9 lo marcaba yo y eso es otro capítulo.
El 9 es bravo dijo Fede… ¿bravo? ¡¡¡¡Es un tumor este hijo de mil puta!!! Al primer cruce fui a atorarlo y le “quise” tirar el cuerpo encima y choque contra una roca de la escollera de Miramar; después me encaró mano a mano y la tiró larga… ¡¡pisooo pisoooo!! Alcancé a escuchar que me gritaba el Cone desde la zaga con los ojos desorbitados viendo que se me escapaba otra vez; después me tiró una bicicleta y corrió en diagonal y ahí sí que se comió una linda patada de atrás aunque trastabilló y siguió; y el acto final fue un hermoso cabezazo de anticipo que se fue apenas afuera… Todo eso en solo 40 minutos con el único consuelo de que el empate de ellos no lo hizo él si no un negro enano que entró al área corriendo entre mil piernas como un enajenado y sacó un bombazo que si el arquero lo agarraba le doblaba las manos.
Silbato salvador, a descansar un poco. Estaba muerto. Alcohol la noche anterior + 4 hs miserables de sueño + 7 de laburo + 40 minutos de correr a ese hdp con el 9 en la espalda daban como resultado un hermoso lugar en el banco tomando Gatoreit como diría Bilardo. Gente, yo salgo, no doy mas dijo nachito sacándose canilleras, camiseta y botines en el mismo movimiento. ¿Nico, estas para seguir? Preguntó Fede a nuestro artillero. No, yo salgo… ‘Aaah ahora se bajan todos’ pensé mientras me levantaba del banco porque ya sabía la que se venía. Bueno, entran Washington y Sean Paul. Lorenzo, vos vas de 8. ‘¡Aaah bueno! Como si no estuviera cansado ahora voy a tener que correr el doble…’
Continuara…
Arranca el juego, mueven ellos, primer pelotazo que, obviamente, va para el 9 que, como no podía ser de otra manera, se queda en la endeble punta protegida por Lorenzo. El desgraciado es rápido y pica para todas las direcciones posibles: en diagonal al área, a mis espaldas cuando la lleva el 11 de ellos, hasta el fondo en el mano a mano, al primer palo cuando viene el centro desde la otra punta. Pasaron un par de minutos y ya lo había corrido por todos lados al insoportable 9 rival cuando, gracias Dios y todos tus santos, Pabli hace gala de la 10 que porta en su espalda y descarta al 5 y al 2 de ellos y la toca suave a la derecha. GOLAZO. Primera llegada y una pepa adentro. Ellos no entendían bien que pasaba, nosotros tampoco, pero a cobrar, con este gol vamos a estar mas tranquilos pensé… pensé por pensar como dice la canción, porque el baile empezó en el preciso momento en que ellos movieron 0-1. El 10, que mucho no había hecho, prendió la radio y empezó: ¡¡¡Carlooooos, ahí vaaa!!! Y Carlitos la bajaba de pecho, tocaba, iba a buscar la devolución y triangulaba con todo ser humano que compartía su camiseta; ¡¡¡Gordo, atentoooo!!! y el wing izquierdo (una bola de fraile barbuda y metida adentro de una remera estiradísima) enganchaba y tiraba centros como el mellizo Guillermo; ¡¡Toma pendejo, dale mecha!!! Le decía al 9…. Al 9 lo marcaba yo y eso es otro capítulo.
El 9 es bravo dijo Fede… ¿bravo? ¡¡¡¡Es un tumor este hijo de mil puta!!! Al primer cruce fui a atorarlo y le “quise” tirar el cuerpo encima y choque contra una roca de la escollera de Miramar; después me encaró mano a mano y la tiró larga… ¡¡pisooo pisoooo!! Alcancé a escuchar que me gritaba el Cone desde la zaga con los ojos desorbitados viendo que se me escapaba otra vez; después me tiró una bicicleta y corrió en diagonal y ahí sí que se comió una linda patada de atrás aunque trastabilló y siguió; y el acto final fue un hermoso cabezazo de anticipo que se fue apenas afuera… Todo eso en solo 40 minutos con el único consuelo de que el empate de ellos no lo hizo él si no un negro enano que entró al área corriendo entre mil piernas como un enajenado y sacó un bombazo que si el arquero lo agarraba le doblaba las manos.
Silbato salvador, a descansar un poco. Estaba muerto. Alcohol la noche anterior + 4 hs miserables de sueño + 7 de laburo + 40 minutos de correr a ese hdp con el 9 en la espalda daban como resultado un hermoso lugar en el banco tomando Gatoreit como diría Bilardo. Gente, yo salgo, no doy mas dijo nachito sacándose canilleras, camiseta y botines en el mismo movimiento. ¿Nico, estas para seguir? Preguntó Fede a nuestro artillero. No, yo salgo… ‘Aaah ahora se bajan todos’ pensé mientras me levantaba del banco porque ya sabía la que se venía. Bueno, entran Washington y Sean Paul. Lorenzo, vos vas de 8. ‘¡Aaah bueno! Como si no estuviera cansado ahora voy a tener que correr el doble…’
Continuara…
lunes, 28 de julio de 2008
Psico Killer
Sabado, 10 AM, habia llegado al Locu - Ciber - Kiosko hacia media hora. Mientras me tomaba el primer cafe del dia con unas buenas Melitas que me rescaten del ayuno en el que me encontraba entra una señora de unos 60 años, ojito un tanto desviado, algo acelerada. Ni bien pone un pie en el local y casi sin mirarme lanza la primera frase psico del día: "pero che cada vez que vengo esta masticando este pibe..."
EEEEHH?? si yo no la vi en mi vida señora, como puede decir que "cada vez que viene" estoy comiendo???
---------------------------------------------
Situacion: Una señora, clienta que siempre pareció estar un tanto limeta, va a comprar unos cigarros y unos caramelos al Locu - Ciber - Kiosko y se encuentra con un señor.
Mientras nuestro noble Monegasco contaba y embolsaba los caramelos que le habían pedido, aparece un cliente, un tipo piola, de esos con los que Mone puede charlar sin que se pongan densos y que no hacen dramas cuando algo no funciona del todo bien. El hombre se para al lado de la señora mira los puchos que descansan sobre el mostrador y empieza el show...
el: a ella no le vendas cigarros eh.
ella: (girando hacia él bruscamente) ¿perdon?.
el: después termino visitándola en el hospital señora.
En ese momento se miran fijamente, el con una media sonrisa como diciéndole "te acordas de mi", ella muy seria y cerca, tan cerca como si estuviera por darle un tucumano directo a la nariz.
ella: (con gesto serio) no se quien es usted.
el: del hospital Alvarez, ¿como que no se acuerda?.
ella: no me acuerdo para nada.
el: como que no, yo le llevaba los medicamentos cuando usted estaba internada por fumar tanto...
ella: ¿era usted??? ¿seguro??
el: y si, no le digo...
ella: a ver...
se miran de nuevo, ahora ella como inspeccionándolo, el con la sonrisa un tanto mas amplia, ya sabiéndose reconocido.
ella: (sin mucho convencimiento) ah si, claro, ahora si recuerdo... es que sin el traje me cuesta reconocerlo ¿?
el: es que ya no estoy en el ramo de los medicamentos, vio, pero bueno, veo que sigue con el vicio, déjelo y cuídese, asi no termina de nuevo en el hospital...
El hombre pasa a una pc, Mone entre asombrado y resignado por la segunda escena psico del Sábado, se diga a cobrarle a la señora y recuperar algo de cordura.
Mone: son 6 con cincuenta señora.
ella: si, servite.
entrega el dinero y se acerca hacia Mone
ella: yo no se quién carajo sera este tipo, nene, si mi hermana cuando se pinta un poquito puede pasarme por al lado y no la reconozco y este quiere que me acuerde de el...
Un psiquiatra a la derecha!!!!!!!!!!!
EEEEHH?? si yo no la vi en mi vida señora, como puede decir que "cada vez que viene" estoy comiendo???
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Situacion: Una señora, clienta que siempre pareció estar un tanto limeta, va a comprar unos cigarros y unos caramelos al Locu - Ciber - Kiosko y se encuentra con un señor.
Mientras nuestro noble Monegasco contaba y embolsaba los caramelos que le habían pedido, aparece un cliente, un tipo piola, de esos con los que Mone puede charlar sin que se pongan densos y que no hacen dramas cuando algo no funciona del todo bien. El hombre se para al lado de la señora mira los puchos que descansan sobre el mostrador y empieza el show...
el: a ella no le vendas cigarros eh.
ella: (girando hacia él bruscamente) ¿perdon?.
el: después termino visitándola en el hospital señora.
En ese momento se miran fijamente, el con una media sonrisa como diciéndole "te acordas de mi", ella muy seria y cerca, tan cerca como si estuviera por darle un tucumano directo a la nariz.
ella: (con gesto serio) no se quien es usted.
el: del hospital Alvarez, ¿como que no se acuerda?.
ella: no me acuerdo para nada.
el: como que no, yo le llevaba los medicamentos cuando usted estaba internada por fumar tanto...
ella: ¿era usted??? ¿seguro??
el: y si, no le digo...
ella: a ver...
se miran de nuevo, ahora ella como inspeccionándolo, el con la sonrisa un tanto mas amplia, ya sabiéndose reconocido.
ella: (sin mucho convencimiento) ah si, claro, ahora si recuerdo... es que sin el traje me cuesta reconocerlo ¿?
el: es que ya no estoy en el ramo de los medicamentos, vio, pero bueno, veo que sigue con el vicio, déjelo y cuídese, asi no termina de nuevo en el hospital...
El hombre pasa a una pc, Mone entre asombrado y resignado por la segunda escena psico del Sábado, se diga a cobrarle a la señora y recuperar algo de cordura.
Mone: son 6 con cincuenta señora.
ella: si, servite.
entrega el dinero y se acerca hacia Mone
ella: yo no se quién carajo sera este tipo, nene, si mi hermana cuando se pinta un poquito puede pasarme por al lado y no la reconozco y este quiere que me acuerde de el...
Un psiquiatra a la derecha!!!!!!!!!!!
jueves, 24 de julio de 2008
Madre vs Padre
Situación: Madre de treintilargos, separada, teñida de rojo y de generosas carnes bien ubicadas entra al Locu - Ciber- kiosko con su nenita de no más de 5 años.
- Bueno dale Sofi, ¿que querés?
- Uno de esos…
La nena señala hacia lo más alto del exhibidor de Beldent donde yace, desde hace varios meses ya, un pote de chicles confitados.
- ¿Seguro querés eso?
La madre mira con cara de ¿Qué coño es eso que quiere?... “son chicles confitados, trae 50 y sale 10 pesos, igual ella es muy chiquita, ¿seguro come chicles?” respondió el noble Monegasco con intenciones de ensartarle un Yummy de Barbie y que le dejen de hinchar los kinotos.
“Le encantan los chicles de menta, las pastillas, hasta las mas fuertes” contesta la Colorada mientras empieza con el efecto convencimiento no me hagas gastar 10 mangos en chicles enana de merda.
- Unas mentitas?
- NO
- Unos beldent de los comunes?
- NO
- Unas halls de menta?
- NOO
- Una de estas??? Miraa son las halls negras, las maaas fuertes como te gustan a vos!!!
- NOOO, quiero eso! (señalando una vez mas al solitario y altísimo pomo)
Madre resignada: Bueno, dame los chiclecitos…ahora… no se donde los vio, están ahí arriba, seguro que pasamos por algún otro kiosko y le quedaron grabados en la cabeza…
Mone: Psee… puede ser.
Cruzan la puerta, Mone espía otra vez las carnes de la señora cuando esta asoma de golpe la cara por la puerta con gesto de bronca y resignación… “¿sabes donde los vio? En la casa del padre. Me dijo: Ahora tengo los que tiene papá!!!”
¡¡¡Jódase por divorciarse señora, y por tener una hija que copia los vicios del padre!!! (esto lógicamente no fue expresado por nuestro noble Mone por su instinto de supervivencia comercial)
Padre 1 – Colorada Divorciada 0
- Bueno dale Sofi, ¿que querés?
- Uno de esos…
La nena señala hacia lo más alto del exhibidor de Beldent donde yace, desde hace varios meses ya, un pote de chicles confitados.
- ¿Seguro querés eso?
La madre mira con cara de ¿Qué coño es eso que quiere?... “son chicles confitados, trae 50 y sale 10 pesos, igual ella es muy chiquita, ¿seguro come chicles?” respondió el noble Monegasco con intenciones de ensartarle un Yummy de Barbie y que le dejen de hinchar los kinotos.
“Le encantan los chicles de menta, las pastillas, hasta las mas fuertes” contesta la Colorada mientras empieza con el efecto convencimiento no me hagas gastar 10 mangos en chicles enana de merda.
- Unas mentitas?
- NO
- Unos beldent de los comunes?
- NO
- Unas halls de menta?
- NOO
- Una de estas??? Miraa son las halls negras, las maaas fuertes como te gustan a vos!!!
- NOOO, quiero eso! (señalando una vez mas al solitario y altísimo pomo)
Madre resignada: Bueno, dame los chiclecitos…ahora… no se donde los vio, están ahí arriba, seguro que pasamos por algún otro kiosko y le quedaron grabados en la cabeza…
Mone: Psee… puede ser.
Cruzan la puerta, Mone espía otra vez las carnes de la señora cuando esta asoma de golpe la cara por la puerta con gesto de bronca y resignación… “¿sabes donde los vio? En la casa del padre. Me dijo: Ahora tengo los que tiene papá!!!”
¡¡¡Jódase por divorciarse señora, y por tener una hija que copia los vicios del padre!!! (esto lógicamente no fue expresado por nuestro noble Mone por su instinto de supervivencia comercial)
Padre 1 – Colorada Divorciada 0
sábado, 12 de julio de 2008
ESTE BLOG RECOMIENDA...
LAVAR SU AUTO CON KEROSONE!!
¡¡Si!!... la mágica solución a las manchas persistentes y la mugre pegoteada en las carrocerias de nuestros nobles autos consta de un simple chorrito de este simpático líquido en el agua con la que lavamos el vehiculo...
Con un trapito rejilla o un cepillo limpie suavemente la superficie de su coche y vera como se forma una hermosa espuma que removera la fastidiosa caca de paloma, las manchas de tierra y barro y hara revivir el brillo perdido de su pintura!!!
Y lo mejor es que con un paño apenas humedo queda listo, sin necesidad de pasar trapos secos una y otra vez para sacar las marcas del agua...
Haga feliz a su auto, dele una manito de kerosene y despues me cuenta... =P
¡¡Si!!... la mágica solución a las manchas persistentes y la mugre pegoteada en las carrocerias de nuestros nobles autos consta de un simple chorrito de este simpático líquido en el agua con la que lavamos el vehiculo...
Con un trapito rejilla o un cepillo limpie suavemente la superficie de su coche y vera como se forma una hermosa espuma que removera la fastidiosa caca de paloma, las manchas de tierra y barro y hara revivir el brillo perdido de su pintura!!!
Y lo mejor es que con un paño apenas humedo queda listo, sin necesidad de pasar trapos secos una y otra vez para sacar las marcas del agua...
Haga feliz a su auto, dele una manito de kerosene y despues me cuenta... =P
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