La semana pasada, en medio de un maremoto de gente ávida de cargas virtuales y tarjetas para sus celulares, una chica entra con su amiga y me hace el siguiente planteo: "Yo vine hace un rato y te pague con $100 y de vuelto me diste solo $20, la carga era de $30, o sea, me faltan 50 pesos..." Yo lo dude un rato, revise el escondrijo donde descarto mis billetes grandes y, ante la cantidad que se habian acumulado, era imposible dilucidar si era real o no su discurso. "Mira, para mi te di bien el vuelto pero ahora yo como se quien tiene razón, no puedo hacer la caja en la mitad del día y encima vos no contaste la plata cuando te fuiste...". Ella me dice "si, pero estaba hablando con mi amiga y ni me acorde, yo vengo siempre aca, no te voy a mentir". Y sonó cierto, era una chica joven, de esas que te das cuenta que no esta buscando cagarte. Entonces confié. "Bueno, esta bien, por esta vez no hay drama pero la próxima vez contalo porque no hay devolución". Y se fue. Cuando le comento el episodio a Maxi me dice "no, que la cuente antes, no le hubieras dado nada... igual quedate tranquilo que la caja dio bien".
Al otro día, también por la tarde, aparece la chica. "Vos ayer me diste estos cincuenta pesos y la verdad que estaba equivocada, revise los bolsillos y me di cuenta de que me habías dado bien el vuelto. Gracias igual". Y me quedé atónito un buen rato. Yo he devuelto, hace mas de 3 años, una bolsa con 3 mp3 por valor de 1500 pesos, y una innumerable cantidad de celulares y pen drives que se olvidan en las pc. Lo hice porque es lo correcto y porque es lo esperable por parte de alguien que tiene que cuidar a sus clientes y que esta laburando. Pero que una clienta te devuelva plata y encima cuando ella misma habia cometido el error de ir a reclamar algo incorrecto... eso si que nunca lo había vivido.
Todavia hay gente honesta, gente que le da mas importancia a lo que es correcto que a un mango que le cae de arriba o a la supuesta "viveza criolla", esa que solo se usa para sacar ventaja o para cagar al otro. Ojala haya muchas clientas como esta y padres como los que tiene, que la han educado de la mejor manera.
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miércoles, 29 de julio de 2009
lunes, 4 de mayo de 2009
Tarde de enanos
El plan era interesante: feriado en la casa del ahijado de ana en avellaneda. Como el enano cumplia 5 años le alquilaron un pelotero que instalaron en la terraza para que salten, reboten, corran y griten y durante todo el dia. Sol, auto, puente pueyrredon y, una vez en la puerta de la casa del niñito, una mole de lona multicolor se sacudia sin cesar en lo alto de nuestras vistas. "Como estan estos pibitos por dios", le digo a anita mientras escuchabamos el griterio infernal.
Entramos, saludamos y una turba de enanos enardecidos vienen al encuentro de la madrina del cumpleañero. "Que me trajiste madrinaaaa" dispara Joaquín en el mas materialista de los saludos que haya dado en su corta vida. Así son los nenes, naturales y transparentes. Si fuera mas grande probablemente falsearia una sonrisa y un abrazo para ver si liga algun presente copado y si no liga nada aceptable se volveria a la fiesta pensando si esa minita que tanto le gusta le va a dar bola o no, olvidandose por completo de su madrina y el barbudo que la acompaña. Pero el nene tiene 5 añitos, mira con amplia sonrisa el pijama de los Power Rangers que le regala anita y, luego de un "gracias" y un abrazo, se va a saltar como un alienado en el pelotero con unos cuantos enanos mas.
Un rato mas tarde, mientras hacen un alto obligado para comer una hamburguesa y tomar gaseosa, se relajan y entablan un dialogo bizarro y delirante.
joaquin: que estas tomando che?
amiguito 1: coca
joaquin: yo cuando sea grande me voy a tomar un vino!!
amiguito 1: noooo, una birra me voy a tomar yo, jaja!!!
joaquin: y que vas a ser cuando seas grande?
amiguito 1: policia... para andar matando chorros!!
En ese momento interviene otro nene, un poco mas grande, que miraba y no participaba
amiguito 2: noo, del FBI tenes que ser... es mucho mejor que la policia el FBI, no? (me mira como buscando aprobación)
Yo (sin querer interrumpir el diálogo) : eeh, son distintos...
amiguito 1: bueno, del FBI entonces. O si no médico puedo ser, esta bueno eso. Lo que si nunca voy a ser es enfermero, porque le tenes que limpiar la caca a los viejos, es horrible eso!... (pone cara de asco y joaquin, que lo mira en silencio, frunce la cara como si oliera el pañal de un abuelo sin control de esfinteres)
amiguito 2: yo voy a ser cantante, en el colegio tenemos una banda ya!
amiguito 1: uuuh pero es un quilombo eso, no?
amiguito 2: si, lo que es un quilombo es hacer las canciones, pero yo voy a ser cantante, como Leo (quien sera Leo todavia me lo estoy preguntando) asi que no me preocupo. Ya tenemos dos guitarristas, pianista, baterista y yo que canto.
Amiguito 1, mirandolo con cara de superado, cierra la charla con un cortante "si, pero te falta un bajo"... y todos volvieron a saltar hasta que se hizo de noche y los pasaron a buscar.
Entramos, saludamos y una turba de enanos enardecidos vienen al encuentro de la madrina del cumpleañero. "Que me trajiste madrinaaaa" dispara Joaquín en el mas materialista de los saludos que haya dado en su corta vida. Así son los nenes, naturales y transparentes. Si fuera mas grande probablemente falsearia una sonrisa y un abrazo para ver si liga algun presente copado y si no liga nada aceptable se volveria a la fiesta pensando si esa minita que tanto le gusta le va a dar bola o no, olvidandose por completo de su madrina y el barbudo que la acompaña. Pero el nene tiene 5 añitos, mira con amplia sonrisa el pijama de los Power Rangers que le regala anita y, luego de un "gracias" y un abrazo, se va a saltar como un alienado en el pelotero con unos cuantos enanos mas.
Un rato mas tarde, mientras hacen un alto obligado para comer una hamburguesa y tomar gaseosa, se relajan y entablan un dialogo bizarro y delirante.
joaquin: que estas tomando che?
amiguito 1: coca
joaquin: yo cuando sea grande me voy a tomar un vino!!
amiguito 1: noooo, una birra me voy a tomar yo, jaja!!!
joaquin: y que vas a ser cuando seas grande?
amiguito 1: policia... para andar matando chorros!!
En ese momento interviene otro nene, un poco mas grande, que miraba y no participaba
amiguito 2: noo, del FBI tenes que ser... es mucho mejor que la policia el FBI, no? (me mira como buscando aprobación)
Yo (sin querer interrumpir el diálogo) : eeh, son distintos...
amiguito 1: bueno, del FBI entonces. O si no médico puedo ser, esta bueno eso. Lo que si nunca voy a ser es enfermero, porque le tenes que limpiar la caca a los viejos, es horrible eso!... (pone cara de asco y joaquin, que lo mira en silencio, frunce la cara como si oliera el pañal de un abuelo sin control de esfinteres)
amiguito 2: yo voy a ser cantante, en el colegio tenemos una banda ya!
amiguito 1: uuuh pero es un quilombo eso, no?
amiguito 2: si, lo que es un quilombo es hacer las canciones, pero yo voy a ser cantante, como Leo (quien sera Leo todavia me lo estoy preguntando) asi que no me preocupo. Ya tenemos dos guitarristas, pianista, baterista y yo que canto.
Amiguito 1, mirandolo con cara de superado, cierra la charla con un cortante "si, pero te falta un bajo"... y todos volvieron a saltar hasta que se hizo de noche y los pasaron a buscar.
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joaquin,
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lunes, 20 de abril de 2009
El mundo según max
Maxi, mi compañero de laburo, es un tipo especial. Calentón, buena persona, y generoso al extremo si te ganas su confianza, un flaco sin medias tintas, decidido y emprendedor. Es, también, el dueño del local donde trabajo aunque el trato diario llevo la relación a que nos tratemos como amigos y que no haya casi diferencia de rangos entre los dos, salvo las decisiones importantes que lógicamente las toma el.
Un día cualquiera, mientras atravesamos la modorra post almuerzo, maxi mira por los ventanales del local, como sumergido en un pensamiento oceánico. Se muerde el labio inferior, frunce un poquito las cejas, y sin dejar de mirar hacia adelante reflexiona. "Como puede ser que no terminan mas esa obra de dos por dos", dice. La obra a la que se refiere es el hormigonado del lado derecho de la avenida, donde se apoyan los colectivos miles de veces por día. Y si, es una obra chiquita y rápida si tenemos como parámetros las megaconstrucciones chinas o norteamericanas, pero nosotros estamos un poquito mas al sur. "Claro, como no la van a terminar mas si el otro día cruzó uno de los obreros y me preguntó si vendía mazo de cartas", me dice con una sonrisa triste...
Un día cualquiera, mientras atravesamos la modorra post almuerzo, maxi mira por los ventanales del local, como sumergido en un pensamiento oceánico. Se muerde el labio inferior, frunce un poquito las cejas, y sin dejar de mirar hacia adelante reflexiona. "Como puede ser que no terminan mas esa obra de dos por dos", dice. La obra a la que se refiere es el hormigonado del lado derecho de la avenida, donde se apoyan los colectivos miles de veces por día. Y si, es una obra chiquita y rápida si tenemos como parámetros las megaconstrucciones chinas o norteamericanas, pero nosotros estamos un poquito mas al sur. "Claro, como no la van a terminar mas si el otro día cruzó uno de los obreros y me preguntó si vendía mazo de cartas", me dice con una sonrisa triste...
martes, 17 de marzo de 2009
Viejos textos, epocas oscuras.
Alguna vez se me ocurrio escribir esto:
...la dejaste mentir porque te sentiste bien, orgulloso de ser "el", y saliste de atras de esas mentiras mas vacio y mas derrotado que antes, con la cabeza gacha y la amargura que nacia en el nudo de tu garganta y se disolvia como un veneno por tus venas, recorriendo todo tu cuerpo y sintiendo en cada celula la tristeza del abandono, el espejismo de la alegria, lo efimero de la mentira...
Y luego algo como esto:
...Y aca estas de nuevo apretando las muelas hasta estallar, con la mandibula cansada de imaginar, de masticar ilusiones, de no entender. que paso con ella, que paso con vos. como te abrazas a sus señales aunque solo te alejan de su lugar. y la vida se te cae encima, te pinta de negro, te encarcela a tu propia realidad y no das mas. pasas la pelicula una y otra vez... y la ves... te sonrie, te toca, te pellizca, te duele y te gusta. Y cuanto mas te duele mas la perseguis, porque sos asi, sos el suicida que se arrodilla ante su olvido, su rechazo y su indiferencia. Y es la indiferencia la diferencia entre los dos. ella te ignora, te corta, se niega pero te tiene. siempre te tiene. te mira bailar sobre la palma de su mano, mientras vos te desangras por dentro y por fuera con cada movimiento. y cuando su capricho quiera, entonces aparece y te acaricia, te mira y te abraza, se excita y te besa. y se enamora por un ratito y desaparece hasta nuevo aviso, cuando el capricho le de lugar al corazon y vuelva a mover los hilos de la marioneta para que salgas corriendo a calmar tu herida, a aflojar las mandibulas, a sonreir de nuevo y ver la luz que faltaba en la celda en la que te habias metido, solito y solo, persiguiendo ese amor de cartón que ya se destiño...
...la dejaste mentir porque te sentiste bien, orgulloso de ser "el", y saliste de atras de esas mentiras mas vacio y mas derrotado que antes, con la cabeza gacha y la amargura que nacia en el nudo de tu garganta y se disolvia como un veneno por tus venas, recorriendo todo tu cuerpo y sintiendo en cada celula la tristeza del abandono, el espejismo de la alegria, lo efimero de la mentira...
Y luego algo como esto:
...Y aca estas de nuevo apretando las muelas hasta estallar, con la mandibula cansada de imaginar, de masticar ilusiones, de no entender. que paso con ella, que paso con vos. como te abrazas a sus señales aunque solo te alejan de su lugar. y la vida se te cae encima, te pinta de negro, te encarcela a tu propia realidad y no das mas. pasas la pelicula una y otra vez... y la ves... te sonrie, te toca, te pellizca, te duele y te gusta. Y cuanto mas te duele mas la perseguis, porque sos asi, sos el suicida que se arrodilla ante su olvido, su rechazo y su indiferencia. Y es la indiferencia la diferencia entre los dos. ella te ignora, te corta, se niega pero te tiene. siempre te tiene. te mira bailar sobre la palma de su mano, mientras vos te desangras por dentro y por fuera con cada movimiento. y cuando su capricho quiera, entonces aparece y te acaricia, te mira y te abraza, se excita y te besa. y se enamora por un ratito y desaparece hasta nuevo aviso, cuando el capricho le de lugar al corazon y vuelva a mover los hilos de la marioneta para que salgas corriendo a calmar tu herida, a aflojar las mandibulas, a sonreir de nuevo y ver la luz que faltaba en la celda en la que te habias metido, solito y solo, persiguiendo ese amor de cartón que ya se destiño...
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lunes, 1 de diciembre de 2008
Sin querer queriendo
Fue sin querer. Eran las diez y yo estaba encerrado en el local desde las 2 de la tarde y con ganas de irme. Para colmo había venido El Negro, amigo de años, y daba para cerrar y quedarse charlando un rato, olvidarse del opio interminable que había sido ese martes.
Cuando ya estaba ordenando todo y pidiéndole amablemente que se retiraran a los dos colgados que aún permanecian en las pc fue que sucedio: de pronto entraron dos personas a comprar pavadas del kiosko, a su vez otro tocando el timbre para que lo atienda por la ventanita y uno mas que pretendia hablar por telefono. "¡Tienen que venir todos a última hora, me quiero ir de una vez!", dije en voz alta y con una dicción perfecta como pocas veces tuve en mi vida. La señora que estaba enfrente mío me miró fijo. Yo la mire, corrí la mirada como si no hubiera pasado nada, atendí al cliente que todavía esperaba en la ventanita y cuando volvi a darme vuelta ella seguía con la vista fija en mis ojos, con una intensidad inquietante. "¿Lo dice por mi?", preguntó con tono firme. "No, no lo digo por nadie", conteste lo mas cortante que pude y seguí atendiendo a los que quedaban. Al rato ya no quedaba nadie en el local, pude bajar la cortina y cerrar. La señora se fue algo indignada y molesta, aunque no dijo nada mas.
Si, se me escapó la expresión y no debí haberlo dicho, pero despues de estar todo el día sin hacer nada, que no entre casi nadie y que en el preciso momento en el que estas por irte caigan varios clientes de golpe da mucha bronca y de eso te das cuenta cuando estas del otro lado. Vos queres tu paquetito de cigarrillos, llamar a tu tía Polola porque justo te acordaste de que la tenes arrumbada en un riconcito de tu memoria y hoy era su cumple, o comprarle un chocolate a tu novia con la inscripción "vos sabes por que" después de haberte mandado alguna cagada y no te importa si son las diez de la noche, las cuatro de la mañana o si yo estuve ocho horas mirando una pared blanca como un preso, total el cliente siempre tiene la razon, no? Sí, tiene la razón, pero la próxima vez podría tener razón un ratito antes de que yo esté por cerrar.
Cuando ya estaba ordenando todo y pidiéndole amablemente que se retiraran a los dos colgados que aún permanecian en las pc fue que sucedio: de pronto entraron dos personas a comprar pavadas del kiosko, a su vez otro tocando el timbre para que lo atienda por la ventanita y uno mas que pretendia hablar por telefono. "¡Tienen que venir todos a última hora, me quiero ir de una vez!", dije en voz alta y con una dicción perfecta como pocas veces tuve en mi vida. La señora que estaba enfrente mío me miró fijo. Yo la mire, corrí la mirada como si no hubiera pasado nada, atendí al cliente que todavía esperaba en la ventanita y cuando volvi a darme vuelta ella seguía con la vista fija en mis ojos, con una intensidad inquietante. "¿Lo dice por mi?", preguntó con tono firme. "No, no lo digo por nadie", conteste lo mas cortante que pude y seguí atendiendo a los que quedaban. Al rato ya no quedaba nadie en el local, pude bajar la cortina y cerrar. La señora se fue algo indignada y molesta, aunque no dijo nada mas.
Si, se me escapó la expresión y no debí haberlo dicho, pero despues de estar todo el día sin hacer nada, que no entre casi nadie y que en el preciso momento en el que estas por irte caigan varios clientes de golpe da mucha bronca y de eso te das cuenta cuando estas del otro lado. Vos queres tu paquetito de cigarrillos, llamar a tu tía Polola porque justo te acordaste de que la tenes arrumbada en un riconcito de tu memoria y hoy era su cumple, o comprarle un chocolate a tu novia con la inscripción "vos sabes por que" después de haberte mandado alguna cagada y no te importa si son las diez de la noche, las cuatro de la mañana o si yo estuve ocho horas mirando una pared blanca como un preso, total el cliente siempre tiene la razon, no? Sí, tiene la razón, pero la próxima vez podría tener razón un ratito antes de que yo esté por cerrar.
martes, 4 de noviembre de 2008
Un Tango para ver mejor
Hay días en los que debería agradecerle a la vida. Agradecerle tan solo estar ahí, en el lugar justo, en el momento indicado para recibir lo que ella tenía para darme. Por esas casualidades ese lunes estaba en casa y no en lo de Ana como cada lunes. Por esas coincidencias la película espantosa que estaba mirando terminó a la hora que en Film & Arts empezaba el documental sobre el tango enfocado desde la óptica y la vida de Rodolfo Mederos. Y entonces, después de tantos días de escuchar rock and roll, de poderoso e intenso rock, el bandoneón de Mederos me da un cachetazo melancólico y brutal, me pone de cara a un tiempo más sentimental, mas relajado, mas pintoresco, mucho mas autóctono que hoy, un tiempo en el que me encantaría vivir.
Y no es solo el pasado en contraposición con el presente lo que se desprende de las imágenes, es también la vida de un tipo con una vocación indestructible, con un amor y una pasión por su oficio que es su vida misma. Y ahí es cuando me saco el sombrero. Ahí es cuando entiendo a los verdaderos triunfadores, a los que se dejan llevar por la matriz en la que fueron concebidos y persiguen sus anhelos con una tenacidad asombrosa, con una seguridad de lo que desean ser el resto de sus vidas que me despierta el mas profundo de los respetos.
“Si yo me dedicara a otra cosa seguramente tendría mucha mas plata de la que tengo… pero también sería infeliz, probablemente tendría una úlcera y lo peor de todo es que no podría mirar a mi hijo a los ojos” dice Mederos en un momento del documental. Un tipo que dice algo así merece admiración. Esta clase de gente debería aparecer en la tele a las 3 de la tarde y no las rodilleras, botineras y demás marionetas artificiales y pasajeras que ocupan la pantalla día a día.
Esta es gente de convicción, de vocación y trabajo, que triunfan sin llenarse los bolsillos porque no lo necesitan, que encuentran la felicidad donde otros ven solo tiempo perdido y desperdicio.
Quisiera ser tan libre como ellos, quisiera tener una pasión tan marcada como esta gente y haber tenido la dicha de desarrollar una actividad con la felicidad dibujada en la cara como cuando ves tocar a Mederos, como cuando mi profesor de armónica me dice que “mi sueño desde pibe era vivir de dar clase y lo logre”. Ellos triunfan día a día, con sus problemas como todos, pero avanzan sin dudar por un camino bien marcado y firme, sin vueltas atrás ni cambios de ruta. Los otros, los tipos como yo, luchan por robarle una señal a la vida que les indique donde están parados, flotando a la deriva mientras esperamos que alguna corriente benévola nos arrastre hacia suelo firme, mientras le robamos sonrisas al presente en cuentagotas.
Por eso va mi aplauso a los que llegan adonde yo no puedo (ni se como) llegar, mi admiración y respeto interminable a todos aquellos que no necesitaron buscar un faro que les alumbre su propio camino.
“El tango dice en 3 minutos lo que a un filósofo le cuesta un tratado”
Rodolfo Mederos.
Y no es solo el pasado en contraposición con el presente lo que se desprende de las imágenes, es también la vida de un tipo con una vocación indestructible, con un amor y una pasión por su oficio que es su vida misma. Y ahí es cuando me saco el sombrero. Ahí es cuando entiendo a los verdaderos triunfadores, a los que se dejan llevar por la matriz en la que fueron concebidos y persiguen sus anhelos con una tenacidad asombrosa, con una seguridad de lo que desean ser el resto de sus vidas que me despierta el mas profundo de los respetos.
“Si yo me dedicara a otra cosa seguramente tendría mucha mas plata de la que tengo… pero también sería infeliz, probablemente tendría una úlcera y lo peor de todo es que no podría mirar a mi hijo a los ojos” dice Mederos en un momento del documental. Un tipo que dice algo así merece admiración. Esta clase de gente debería aparecer en la tele a las 3 de la tarde y no las rodilleras, botineras y demás marionetas artificiales y pasajeras que ocupan la pantalla día a día.
Esta es gente de convicción, de vocación y trabajo, que triunfan sin llenarse los bolsillos porque no lo necesitan, que encuentran la felicidad donde otros ven solo tiempo perdido y desperdicio.
Quisiera ser tan libre como ellos, quisiera tener una pasión tan marcada como esta gente y haber tenido la dicha de desarrollar una actividad con la felicidad dibujada en la cara como cuando ves tocar a Mederos, como cuando mi profesor de armónica me dice que “mi sueño desde pibe era vivir de dar clase y lo logre”. Ellos triunfan día a día, con sus problemas como todos, pero avanzan sin dudar por un camino bien marcado y firme, sin vueltas atrás ni cambios de ruta. Los otros, los tipos como yo, luchan por robarle una señal a la vida que les indique donde están parados, flotando a la deriva mientras esperamos que alguna corriente benévola nos arrastre hacia suelo firme, mientras le robamos sonrisas al presente en cuentagotas.
Por eso va mi aplauso a los que llegan adonde yo no puedo (ni se como) llegar, mi admiración y respeto interminable a todos aquellos que no necesitaron buscar un faro que les alumbre su propio camino.
“El tango dice en 3 minutos lo que a un filósofo le cuesta un tratado”
Rodolfo Mederos.
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