martes, 20 de noviembre de 2007

VUELOS

Cuanto tiempo mas podra durar su abrazo? Cuanto tiempo mas podre grabar en mi piel cada centimetro de su cuerpo? Quiza por pretender que su cuerpo viviera del mio o que sus poros respiren de los mios, yo la seguia abrazando aquella noche en ese pasillo solitario y bordo, sin mirar a mi alrededor, sin darme cuenta que el destino, inevitable y feroz, se acercaba cada vez mas mirandome fijo a los ojos. Quiza por vanidad o por la estupida soberbia de los hombres, es que creen que pueden evitar lo inevitable, que alguna vez dividieron los mares, desafiaron a la vida, mataron a la muerte y volvieron a nacer solo porque asi lo quisieron y asi se salvarian. Quiza por eso la seguia abrazando esa noche, porque me creia un hombre como esos, por creer que asi no te irias, por sentir que podria pararme en la cima de tu existencia y detener el destino.
Hoy aprendi que el fuego nunca es eterno, a pesar de que tu calor viva por siempre en mi pecho, que el tiempo nunca se detiene ni se dentendra y ese destino, que alguna vez quise desafiar sin mas armas que la inocencia de mi esperanza, ya estaba tomando tu mano, alejandote de mi sin mas ropas que las de la propia muerte y dejandome solo en ese pasillo vacio y bordo...

2 comentarios:

Agustina dijo...

No voy a hacer un comentario demasiado amplio. Sólo que leer eso, en este momento, me dejó un tanto atónita, y pensando. Hay quienes me facilitan la existencia trasladando al papel cosas que a mi también me pasan (y que también suelo trasladar a algunos papelitos suelos que se terminan perdiendo con el tiempo) y lo hacen de una manera bellísima que me obligar a leer, y releer, y releer. Me encantó tu texto, muchísimo, muchísimo.

norber dijo...

Gracias agustina, muchisimas gracias por tu comentario, es muy lindo que alguien te diga algo asi.